Publicado: 2011-03-03 09:22:51

Norma Internacional de Contabilidad Nº 39 (NIC 39)

Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición.

NORMA INTERNACIONAL DE CONTABILIDAD Nº 39 (NIC 39)
Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición
La NIC 39 establece reglas para el reconocimiento, medición y revelación de información sobre los activos y pasivos financieros poseídos por la empresa, incluyendo la contabilización de las operaciones de cobertura. La NIC 39, junto con la NIC 32, que trata de la presentación e información a revelar sobre los instrumentos financieros, son los dos pronunciamientos más relevantes del IASC sobre esta materia, aunque algunas otras Normas emitidas tratan ciertos temas relativos a los instrumentos financieros.
La NIC 39 proporcionará una mejora sustancial en la contabilización de los instrumentos financieros. Al mismo tiempo, el Consejo reconoce la necesidad de ir más allá en el desarrollo de este tema particular. El IASC está participando en un Grupo de Trabajo Conjunto, de ámbito internacional, que se encuentra explorando la posibilidad de aplicación de la contabilidad a valores razonables para todos los activos y pasivos de carácter financiero, partiendo de las propuestas del Documento de Discusión emitido en marzo de 1997 por el propio IASC, con el título de Contabilización de los Activos y Pasivos Financieros.
En la introducción de la NIC se pasa revista al trabajo previo realizado por el IASC sobre los instrumentos financieros.
La NIC 39 tendrá vigencia para los estados financieros que cubran periodos contables cuyo comienzo sea en o después del 1 de enero del año 2001. Se permite la aplicación a periodos anteriores, siempre que se aplique desde el principio del periodo cuyo final sea posterior al 15 de marzo de 1999, fecha de la emisión de la NIC 39.
INTRODUCCIÓN
1. Esta Norma (NIC 39) establece los criterios para, reconocimiento, medición y presentación de la información sobre activos y pasivos de carácter financiero. Es la primera Norma completa del IASC sobre esta materia, ya que algunos de los problemas que se abordan en ella han sido tratados en Normas anteriores. Así, la NIC 25, Contabilización de las Inversiones Financieras, cubrió el reconocimiento y medición de las inversiones de renta fija y renta variable, así como las inversiones en terrenos, edificios y otros activos, tangibles e intangibles, mantenidos como inversiones financieras por las empresas. La presente Norma deroga lo establecido en la NIC 25, excepto lo que se refiere a las inversiones financieras en terrenos, edificios y otros activos tangibles e intangibles. El Comité de Normas Internacionales de Contabilidad (IASC) se encuentra desarrollando, en la actualidad, una Norma sobre tales propiedades de inversión. La NIC 38, Activos Intangibles, derogó la parte relativa a las inversiones financieras intangibles que contenía la NIC 25. La presente Norma también complementa las disposiciones relativas a presentación de información financiera contenidas en la NIC 32, Instrumentos Financieros: Presentación e Información a Revelar. Las diferentes enmiendas a las Normas Internacionales de Contabilidad actualmente existentes, quedan consignadas al final de la presente Norma, que tendrá vigencia para los periodos contables que comiencen en o después del 1 de enero del año 2001. Se permite a las empresas que la apliquen con anterioridad a esa fecha, pero sólo si es desde el principio de los periodos contables que terminen después del 15 de marzo de 1999, fecha de emisión de la misma.
FUNDAMENTOS
2. En 1989, el Comité de Normas Internacionales de Contabilidad (IASC) comenzó un proyecto, conjuntamente con el Canadian Institute of Chartered Accountants, cuya finalidad era desarrollar una Norma que comprendiera tanto el reconocimiento, como la medición y la revelación de información sobre los instrumentos financieros. El IASC emitió, en septiembre de 1991, un Proyecto de Norma (E40) para recibir comentarios. A partir de la gran cantidad de contestaciones recibidas, las propuestas fueron objeto de reconsideración, y se emitió otro nuevo Proyecto de Norma (E48) para comentarios, en enero de 1994.
3. A la vista de las respuestas críticas al E48, así como de la evolución de las prácticas contables sobre los instrumentos financieros y del desarrollo de las ideas, en este campo, por parte de ciertos organismos nacionales emisores de normas, el IASC decidió dividir el proyecto en fases, comenzando por abordar la contabilización e información complementaria a revelar sobre los instrumentos financieros.
4. La primera fase se completó en marzo de 1995, cuando el Consejo del IASC aprobó la NIC 32, Instrumentos Financieros: Presentación e Información a Revelar, que trata de:
(a) la clasificación, por entidades emisoras, de los instrumentos financieros como componentes del pasivo o del patrimonio neto, así como la clasificación correspondiente de los intereses, dividendos, pérdidas y ganancias relativas a los mismos, lo que implica también la separación de ciertos instrumentos, de naturaleza compuesta, en sus partes componentes de pasivo y de patrimonio neto;
(b) la compensación que se puede realizar entre activos financieros y pasivos financieros, y
(c) la revelación de información acerca de los instrumentos financieros.
5. La segunda fase del proyecto ha consistido en considerar más detenidamente los problemas de reconocimiento, cese del reconocimiento, medición y registro contable de las operaciones de cobertura. En la presente Norma se abordan todas esas cuestiones.
6 En julio de 1995, el IASC alcanzó un acuerdo, con la International Organization of Securities Commissions (IOSCO), acerca del contenido de un programa de trabajo destinado a completar el núcleo de Normas Internacionales de Contabilidad que podrían ser respaldadas por la IOSCO, para objetivos de información financiera relacionados con la obtención de capitales en países distintos de los del origen de la empresa y para los requisitos a cumplir por las empresas cotizadas en todos los mercados financieros de carácter global. En este núcleo de Normas se incluyen las relacionadas con el reconocimiento y medición de los instrumentos financieros, con las partidas fuera de balance, con las operaciones de cobertura y con las inversiones financieras. Las reglas sobre información financiera a suministrar en el seno de la NIC 32, Instrumentos Financieros: Presentación e Información a Revelar, no satisfacían el compromiso contraído con la IOSCO respecto a las normas mínimas que deben componer el núcleo aludido.
7. En marzo de 1997, el IASC publicó, juntamente con el Canadian Institute of Chartered Accountants, un Documento de Discusión denominado Contabilización de los Activos y Pasivos Financieros, e invitó a realizar comentarios a las propuestas contenidas en él. El IASC mantuvo una serie de reuniones especiales, de tipo consultivo, sobre estas propuestas, con diferentes grupos interesados, de nivel nacional o internacional, en distintos países. En estos encuentros, así como a través del análisis de las cartas de respuesta recibidas al Documento de Discusión, se confirmó la existencia de controversias y complejidades a las que se debía enfrentar el IASC, a la hora de buscar una salida a los problemas planteados. Si bien existía bastante aceptación sobre la postura adelantada en el Documento de Discusión, respecto a que la medición de todos los instrumentos financieros, a su valor razonable, es un requisito necesario para conseguir coherencia y relevancia para los usuarios, la aplicación de este concepto en ciertos sectores industriales, y en determinados tipos de activos y pasivos financieros, continuaba presentando ciertas dificultades. También era evidente una preocupación general respecto de la posibilidad, planteada en el Documento de Discusión, de incluir como ingresos del periodo las ganancias no realizadas, especialmente en partidas como la deuda a largo plazo. Todas estas dificultades no tendrían una solución rápida ni cómoda. Además, aunque algunos países habían emprendido proyectos para desarrollar normas nacionales, sobre determinados aspectos del reconocimiento y medición de los instrumentos financieros, ninguno de ellos había implantado o propuesto reglas de contenido similar a las abordadas en el Documento de Discusión.
8. La consecución de una única Norma Internacional de Contabilidad sobre instrumentos financieros, que tuviera como base el Documento de Discusión mencionado, para ser incluida en el núcleo de normas a considerar por la IOSCO, no se mostraba como una posibilidad realista. Sin embargo, se consideraba urgente que las empresas y los inversores que hubieran de tomar decisiones sobre créditos o inversiones financieras, así como los que actuaran con ofertas de acciones o con mercados secundarios de valores, dispusieran de la capacidad de utilizar las Normas Internacionales de Contabilidad apropiadas. Además, si bien los instrumentos financieros son ampliamente utilizados y poseídos en todos los países del mundo, sólo unos pocos tienen, en estos momentos, normas de reconocimiento y medición que abarquen a todos los posibles casos que se presentan en las operaciones financieras.
9. Por todo lo anterior, en su reunión de noviembre de 1997, el Consejo del IASC decidió que:
(a) el IASC debía, junto con los emisores de normas nacionales, desarrollar una norma internacional integrada y armonizada sobre instrumentos financieros, a partir del Documento de Discusión, de las normas nacionales sobre la materia, tanto existentes como en desarrollo, y también contando con los resultados del pensamiento y la investigación más prestigiosos del mundo, y también
(b) al mismo tiempo, reconociendo la urgencia del problema, el IASC debería trabajar para completar una Norma Internacional provisional, sobre reconocimiento y medición de los instrumentos financieros, dentro del año 1998, solución que, junto con la ya emitida NIC 32, Instrumentos Financieros: Presentación e Información a Revelar, y otras Normas Internacionales ya existentes que abordan problemas relacionados con los instrumentos financieros, podría servir como regulación hasta que se concluyera la susodicha norma única, integrada y comprensiva de todo el problema.
10. Para realizar lo descrito en el apartado (a) del párrafo anterior, un Grupo de Trabajo Conjunto, con representantes del IASC y de varios organismos nacionales emisores de normas, ha empezado a trabajar en la elaboración de la norma única. La presente Norma trata de responder al reto asumido en el apartado (b) del párrafo citado. El IASC reconoce que las propuestas hechas en su Documento de Discusión de marzo de 1997, representan unos cambios de mucho calado respecto de las prácticas contables actuales con instrumentos financieros, así como que existen diferentes problemas técnicos (reconocidos ya en el propio Documento de Discusión), que han de ser resueltos antes de poner en práctica normas contables que reflejen las propuestas del Documento. El IASC cree, por otra parte, que es necesario realizar un programa de actuación que incluya trabajos de desarrollo, tanto teóricos como de campo, así como la preparación de material educativo y de orientación profesional, para permitir que los principios contables que se derivan de las propuestas del Documento puedan ser implantadas de forma efectiva. El Consejo del IASC tiene el compromiso de trabajar con los organismos nacionales emisores de normas, en los diferentes países del mundo, para tratar de alcanzar estos objetivos en un intervalo de tiempo razonable. Mientras tanto se alcanzan esos objetivos, esta Norma puede mejorar de forma significativa la contabilización y la información contable acerca de los instrumentos financieros.
PROYECTO DE NORMA E62
11. La presente Norma se basa en el Proyecto de Norma nº 62, emitido por el IASC para consideración pública el 17 de junio de 1998. La fecha final para recibir comentarios fue el 30 de septiembre de 1998, pero el Consejo anunció que se esforzaría al máximo por considerar los comentarios recibidos antes del 25 de octubre, lo que efectivamente cumplió. Las opiniones de los organismos miembros del IASC, sobre las propuestas contenidas en el Proyecto, fueron solicitadas también en una serie de más de 20 seminarios llevados a cabo en todo el mundo por el director del proyecto, así como mediante la publicación de resúmenes del E62 en las revistas profesionales. Con el fin de brindar, a los miembros que quisieran hacer comentarios, el mayor periodo de tiempo posible para revisar el texto y formular sus ideas al respecto, se dispuso un archivo con el texto del E62 en el sitio web del IASC, que podía ser descargado por parte de cualquier interesado.
12. Los problemas suscitados por las respuestas recibidas, en el proceso de recepción de comentarios, fueron considerados por un Comité Especial del IASC, que se encargó de hacer llegar sus recomendaciones al Consejo, así como por el propio Consejo del IASC, que los trató en sus reuniones de noviembre y diciembre de 1998.
Mayor utilización de los valores razonables en los instrumentos financieros
13. En esta Norma se aumenta, de forma significativa, el uso de los valores razonables al contabilizar los instrumentos financieros, de forma coherente con la orientación que el Consejo ha dado al Grupo de Trabajo Conjunto, de continuar con el estudio de una contabilización enteramente basada en el valor razonable, aplicable a todos los activos financieros y a todos los pasivos financieros. Esta Norma modifica las prácticas actuales, exigiendo el uso de los valores razonables para todos los siguientes casos:
(a) prácticamente todos los derivados, tanto de activos financieros como de pasivos financieros (en el momento actual, estos instrumentos, a menudo, no son objeto de reconocimiento, y mucho menos de medición al valor razonable de los mismos);
(b) todos los valores negociables, ya sean títulos de deuda, acciones u otros activos financieros, que se posean para ser vendidos (en la NIC 25, Contabilización de las Inversiones Financieras, se permite registrarlos contablemente al costo, a su valor razonable o al menor entre el valor de costo y el de mercado, y en la práctica actual de las empresas están presentes todos estos métodos);
(c) todos los valores negociables, ya sean títulos de deuda, acciones u otros activos financieros, que no se posean para su venta, pero que sin embargo estén disponibles para ser eventualmente desapropiados (la NIC 25 permite registrarlos contablemente al costo, a su valor razonable o al menor entre el valor de costo y el de mercado, mientras que la práctica actual de las empresas consiste en contabilizarlos al costo);
(d) ciertos derivados que están incorporados a otros instrumentos no derivados (que generalmente no se reconocen en la actualidad por parte de las empresas);
(e) instrumentos financieros no derivados, que contienen en sí mismos otros instrumentos financieros derivados, los cuales no pueden ser objeto de separación, de forma fiable, de los instrumentos no derivados principales (por lo general medidos, en el momento actual, según su costo menos la amortización correspondiente practicada sobre ellos);
(f) activos financieros y pasivos financieros no derivados, cuyos valores razonables han sido objeto de operaciones de cobertura por medio de instrumentos derivados (puesto que no hay, en el momento actual, normas contables sobre tratamiento de coberturas, la práctica varía ampliamente entre las empresas);
(g) inversiones con fecha fija de vencimiento, que la empresa no ha elegido para “ser mantenidas hasta el vencimiento” (la NIC 25 permite registrarlas contablemente al costo, a su valor razonable o al menor entre el valor de costo y el de mercado, mientras que la práctica actual de las empresas es registrarlas contablemente al costo), y
(h) préstamos y paridas por cobrar adquiridas por la empresa, que ésta no ha elegido para “ser mantenidas hasta el vencimiento” (la NIC 25 permite registrarlas contablemente al costo, a su valor razonable o al menor entre el valor de costo y el de mercado, mientras que la práctica actual de las empresas es registrarlas contablemente al costo).
14. Las únicas tres clases de activos financieros que, según esta Norma, pueden seguir contabilizándose al costo son los préstamos y partidas por cobrar originadas por la propia empresa, otras inversiones financieras con fecha fija de vencimiento que la empresa desea, y puede, mantener hasta su vencimiento y, por último, los instrumentos de capital no cotizados, cuyo valor razonable no pueda ser medido de forma fiable (entre los que se incluyen los derivados que están ligados a tales instrumentos no cotizados de capital, y deben ser pagados a la entrega de los mismos). El Consejo decidió no exigir en este momento la medición, por su valor razonable, de los préstamos, partidas por cobrar y otras inversiones con fecha fija de vencimiento, por diferentes razones. Una de ellas es la importancia que tal cambio supondría respecto a la práctica actual en muchos países. Otra razón es la relación que, en muchos sectores industriales, y a través de la cartera de inversiones, tienen los préstamos, las cuentas por cobrar y otras inversiones con fecha fija de vencimiento, a los pasivos que sin embargo, según lo establecido en la Norma, serán valorados a su valor original, menos las amortizaciones financieras practicadas sobre los mismos. Por otra parte, algunos comentaristas cuestionaron la relevancia de utilizar valores razonables para inversiones con fecha fija de vencimiento, si se espera conservarlas hasta su reembolso. El Grupo de Trabajo Conjunto está estudiando estos problemas.
15. La cuestión de si el valor razonable puede ser utilizado en el caso de los instrumentos de capital no cotizados, y cómo puede hacerse, está siendo también objeto de estudio por parte del Grupo de Trabajo Conjunto. La mayoría de los pasivos, por otra parte, no se miden, según esta Norma, según su valor razonable, si bien todos los pasivos de carácter derivado (salvo que estén indexados respecto de un instrumento de capital cuyo valor razonable no pueda ser evaluado de forma fiable) y los que se poseen para ser desapropiados se miden por su valor razonable. La medición de los pasivos utilizando sus valores razonables está siendo objeto de varios estudios, actualmente llevados a cabo por el Grupo de Trabajo Conjunto.
Resumen de esta Norma
16. Según lo establecido en esta Norma, todos los activos financieros y todos los pasivos financieros deben ser objeto de reconocimiento en el balance de situación general, incluyendo los instrumentos derivados. Todos ellos deben ser evaluados, inicialmente, según el costo correspondiente, que será igual al valor razonable de las contrapartidas entregadas o recibidas en el momento de la adquisición del activo financiero o del pasivo financiero, respectivamente (más ciertas pérdidas y ganancias derivadas de la cobertura).
17. Con posterioridad al reconocimiento inicial, el valor de todos los activos financieros debe ser objeto de reconsideración en función del valor razonable que tengan, salvo en los casos siguientes, donde los activos financieros deben ser llevados contablemente al costo menos las amortizaciones financieras correspondientes, considerando siempre las eventuales pérdidas inesperadas deterioros de valor que pudieran experimentar:
(a) préstamos y partidas por cobrar originadas por la propia empresa, que no se mantengan para ser desapropiados;
(b) otras inversiones con fechas fijas de vencimiento, tales como títulos de deuda y acciones preferidas obligatoriamente recomprables, que la empresa pretende y puede mantener hasta el momento del vencimiento, y
(c) activos financieros cuyo valor razonable no puede ser evaluado de forma fiable (que están limitados a ciertos instrumentos de capital que no tienen cotización en el mercado y algunos derivados que están ligados a los anteriores, y que deben ser liquidados en el momento que se entreguen tales instrumentos de capital no cotizados).
18. Tras la adquisición, muchos pasivos financieros deben ser medidos al valor que resulte de restar, al saldo originalmente registrado, las devoluciones y amortizaciones financieras hechas sobre el principal. Sólo el valor en libros de los derivados y los pasivos financieros, que se mantengan en la empresa para ser desapropiados, debe ser objeto de reconsideración, para ajustarlo a su valor razonable.
19. Para aquellos activos y pasivos, de carácter financiero, cuya medida sea objeto de reconsideración para ajustarla al valor razonable correspondiente, la empresa tendrá que decidir, y aplicar su decisión a todos ellos, entre las siguientes opciones:
(a) Reconocer el importe total del ajuste efectuado en la ganancia o la pérdida neta del periodo.
(b) O bien, reconocer en la ganancia o la pérdida neta del periodo, sólo aquellos cambios en el valor razonable relativos a los activos y pasivos, de carácter financiero, mantenidos para ser vendidos, mientras que los cambios en el valor razonable de los instrumentos que no se mantengan para negociar con ellos se inscribirán en el patrimonio neto hasta el momento en que los activos financieros sean vendidos, en cuyo momento las pérdidas o ganancias realizadas se llevarán al resultado del periodo. Para este propósito, se considera que los derivados se mantienen siempre para negociación, salvo que formen parte de una relación de cobertura que cumpla las condiciones para contabilizarla como tal.
20. Esta Norma establece las condiciones para determinar cuándo ha sido transferido, a un tercero, el control sobre un activo o un pasivo de carácter financiero. En el caso de los activos financieros, la transferencia realizada sería objeto de reconocimiento si: (a) el receptor tiene el derecho de vender o pignorar el activo en cuestión, y (b) el que lo transmite no conserva el derecho de recomprar el activo transferido, a menos que, o bien el activo se pueda obtener fácilmente en el mercado, o bien el precio pactado de recompra sea el valor razonable en el momento de efectuar la misma. Con respecto al proceso de cese en el reconocimiento o baja del el pasivo, el deudor debe encontrarse legalmente liberado de la obligación fundamental de la deuda (o de una parte de la misma), bien por decisión judicial o por el acreedor. Si se transmite o extingue una parte del activo o pasivo de carácter financiero, se dividirá el valor contable en libros del instrumento en proporción al valor razonable de cada una de las partes componentes. En el caso de que no se pudieran determinar tales valores razonables, se optaría por un método de recuperación del costo para fijar el beneficio a reconocer en la operación.
21. Para propósitos contables, una operación de cobertura implica señalar un instrumento financiero derivado o, en algunas limitadas ocasiones, un instrumento financiero no derivado que sirva para compensar, en todo o en parte, el cambio en el valor razonable o los flujos de efectivo derivados de la partida objeto de la cobertura en cuestión. La partida cubierta puede ser un activo, un pasivo, un compromiso en firme o una operación prevista en el futuro, que esté expuesta al riesgo de cambios en el valor o en los flujos de efectivo derivados de la misma. La contabilización de la cobertura implica reconocer, de forma simétrica, los efectos compensadores que se producen en la ganancia o la pérdida neta.
22. En esta Norma se permite, en ciertas circunstancias, el reconocimiento de la contabilización de las operaciones de cobertura, siempre que la relación que se quiera cubrir esté claramente definida, pueda evaluarse y tenga efectividad en el momento presente.
23. Esta Norma es de aplicación a las compañías de seguros, salvo por los derechos y obligaciones derivados de los contratos de seguro. La Norma se aplica a los derivados que están contenidos en los contratos de seguro. El IASC está, por otra parte, desarrollando un proyecto independiente para la contabilización de los contratos de seguro.
INDICE
 Párrafos
Objetivo 
Alcance 1-7
Definiciones 8-26
Procedentes de la NIC32 8-9
Definiciones adicionales 10
Definición de instrumento derivado 10
Definiciones de las cuatro categorías de activos financieros 10
Definiciones relativas al proceso de reconocimiento y medición 10
Definiciones relativas a la contabilidad de las operaciones de cobertura 10
Otras definiciones 10
Elaboración a partir de las definiciones 11-21
Instrumento de capital 11-12
Instrumentos derivados 13-26
Costos de transacción 17
Pasivos que se mantienen para negociar con ellos 18
Préstamos y  partidas por cobrar originados por la empresa 19-20
Activos financieros disponibles para la venta 21
Instrumentos derivados incorporados 22-26
Reconocimiento 27-65
Reconocimiento inicial 27-29
Fecha de negociación frente a fecha de liquidación 30-34
Bajas de instrumentos financieros 35-65
Baja de un activo financiero 35-43
Tratamiento contable de las garantías 44-46
Baja de una parte del activo financiero 47-50
Baja de un activo financiero acompañada de la aparición  de un nuevo activo o pasivo de carácter financiero 51-56
Baja de un pasivo financiero 57-64
Baja de una parte del pasivo financiero o baja acompañada de la aparición de un nuevo activo o pasivo de carácter financiero 65
Medición 66-165
Medición inicial de activos y pasivos de carácter financiero 66-67
Medición posterior de activos financieros 68-92
Inversiones financieras que se mantienen hasta el vencimiento 79-92
Medición posterior de pasivos financieros 93-94
Consideraciones acerca de la determinación del valor razonable 95-102
Pérdidas y ganancias por la reexpresión del valor en libros en función del valor razonable 103-107
Pérdidas y ganancias en los activos y pasivos de carácter financiero que no se han reexpresado según su valor razonable 108
Deterioro del valor e incobrabilidad en activos financieros 109-119
Activos financieros contabilizados al costo amortizado 111-115
Ingresos por intereses producidos tras el reconocimiento de una pérdida por deterioro 116
Activos financieros reexpresados según su valor razonable 117-119
Contabilidad al valor razonable en el caso de ciertas empresas de servicios 120
Operaciones de cobertura 121-165
Instrumentos de cobertura 122-126
Rúbricas cubiertas 127-135
Contabilización de la cobertura 136-145
Evaluación de la eficacia de la cobertura 146-152
Coberturas sobre el valor razonable 153-157
Coberturas sobre los flujos de efectivo 158-163
Coberturas sobre la inversión neta en una entidad extranjera 164
Caso de operaciones de cobertura que no cumplen las condiciones para la contabilidad especial de las coberturas 165
Presentación e información a revelar 166-170
Fecha de vigencia y periodo transitorio 171-172
Modificaciones de otras normas internacionales de contabilidad actualmente en vigor 
La parte normativa de este Pronunciamiento, que aparece en letra cursiva negrita, debe ser entendida en el contexto de las explicaciones y guías relativas a su aplicación, así como en consonancia con el Prólogo a las Normas Internacionales de Contabilidad. No se pretende que las Normas Internacionales de Contabilidad sean de aplicación en el caso de partidas no significativas (véase el párrafo 12 del Prólogo).
OBJETIVO
El objetivo de este Pronunciamiento consiste en establecer los principios contables para el reconocimiento, medición y revelación de información referente a los instrumentos financieros, en los estados financieros de las empresas de negocios.
ALCANCE
1. Esta Norma debe ser aplicada por todas las empresas, al proceder a contabilizar toda clase de instrumentos financieros, excepto en los siguientes casos:
(a) Las participaciones en empresas subsidiarias, asociadas y negocios conjuntos que se lleven contablemente según establecen la NIC 27, Estados Financieros Consolidados y Contabilización de Inversiones en Subsidiarias, la NIC 28, Contabilización de Inversiones en Empresas Asociadas, y la NIC 31, Información Financiera de los Intereses en Negocios Conjuntos.
(b) Derechos y obligaciones surgidos de los contratos de arrendamiento, en los que sea de aplicación la NIC 17, Arrendamientos; sin embargo hay que tener en cuenta que: (i) las partidas por cobrar por la operación de arrendamiento que aparezcan en el balance del arrendador están sujetas a los requisitos de cese en el reconocimiento fijados por esta Norma (párrafos 35 a 65 y 170(d)), y (ii) esta Norma es de aplicación a los instrumentos derivados que se encuentren incorporados en una operación de endeudamiento (véanse los párrafos 22 a 26).
(c) Activos y pasivos, derivados de planes de beneficios a largo plazo para los empleados, en los que se aplique la NIC 19, Beneficios a los Empleados.
(d) Derechos y obligaciones derivados de contratos de seguro, según han sido definidos en el párrafo 3 de la NIC 32, Instrumentos Financieros: Presentación e Información a Revelar, si bien la presente Norma sí resulta de aplicación a los derivados que se encuentren incorporados a un contrato de seguro (véanse los párrafos 22 a 26).
(e) Instrumentos de capital emitidos por la empresa que presenta los estados financieros, entre los que se incluyen opciones, certificados de opción para suscribir títulos y otros instrumentos financieros que han de ser clasificados dentro del patrimonio neto de la empresa (sin embargo, el tenedor de tales instrumentos está obligado a aplicar esta Norma a la hora de registrar contablemente los mismos).
(f) Contratos de garantía financiera, entre los que se incluyen las cartas de crédito, que obligan a atender determinados pagos en el caso de que el deudor no los realice cuando llegue el vencimiento (en la NIC 37, Provisiones, Activos y Pasivos Contingentes, se suministran directrices para el reconocimiento y medición de las garantías financieras, de las obligaciones garantizadas y de otros instrumentos similares). En contraste con lo anterior, los contratos de garantía financiera quedarán sometidos a esta Norma siempre que establezcan pagos a realizar como consecuencia de cambios en una tasa de interés especificada, en los precios de las acciones, en los precios de las mercancías, en la clasificación crediticia, en las tasas de cambio de divisas, en un índice de precios u otro indicador, o bien de cualquier otra variable similar (que a menudo se denomina “subyacente”). Además, esta Norma exige el reconocimiento de las garantías financieras en las que se ha incurrido o que todavía se retienen por causa de las reglas para cesar en el reconocimiento, establecidas en los párrafos 35 a 65.
(g) Contratos que establecen contrapartidas de carácter contingente en una combinación de negocios (véanse los párrafos 65 a 76 de la NIC 22, Combinaciones de Negocios).
(h) Contratos que exigen un pago en función de la evolución de variables climáticas, geológicas u otras magnitudes físicas (véase el párrafo 2, a continuación), si bien esta Norma es de aplicación a otros tipos de derivados que se encuentren incorporados a esos contratos (véanse los párrafos 22 a 26).
2. Los contratos que exigen pagos en función de la evolución de variables climáticas, geológicas u otras magnitudes físicas, se utilizan comúnmente como pólizas de seguro (los que están basados en variables climáticas se denominan a veces derivados climáticos). En tales casos, el pago a realizar se calcula a partir del importe de la pérdida soportada por la empresa. Los derechos y obligaciones que se derivan de contratos de seguro quedan excluidos del alcance de esta Norma, según lo establecido en el párrafo 1(d). El Comité del IASC reconoce que la indemnización a pagar en el caso de algunos de tales contratos no está relacionada con pérdida alguna sufrida por la empresa. Aunque el Comité consideró que tales derivados se encuentran fuera del alcance de esta Norma, estimó que se necesitaba un estudio más pormenorizado para desarrollar definiciones más operativas, que permitieran distinguir entre los contratos “tipo seguro” y los contratos “tipo derivado”.
3. Esta Norma no cambia las exigencias contables relativas a los siguientes extremos:
(a) contabilización, por parte de la controladora, de las inversiones en las subsidiarias, para incluirlas en sus estados financieros individuales, tal y como se establece en los párrafos 29 a 31 de la NIC 27, Estados Financieros Consolidados y Contabilización de Inversiones en Subsidiarias;
(b) contabilización, en los estados financieros individuales del inversor, de las inversiones en empresas asociadas, tal y como se establece en los párrafos 12 a 15 de la NIC 28, Contabilización de Inversiones en Empresas Asociadas;
(c) contabilización, en los estados financieros individuales del copartícipe o inversor, de las inversiones en un negocio conjunto, tal y como se establece en los párrafos 35 a 42 de la NIC 31, Información Financiera de los Intereses en Negocios Conjuntos, o bien
(d) planes de beneficios a los empleados que cumplan con lo establecido en la NIC 26, Contabilización e Información Financiera sobre Planes de Beneficio por Retiro.
4. En ocasiones, una empresa realizará inversiones en la propiedad de otras empresas, que habrá considerado como “inversiones financieras estratégicas”, con la intención de establecer o mantener una relación operativa a largo plazo con la empresa en la que ha invertido. La empresa inversora utilizará la NIC 28, Contabilización de Inversiones en Empresas Asociadas, con el fin de determinar si el método de la participación es apropiado para contabilizar este tipo de inversiones, puesto que tiene una influencia significativa sobre la asociada. De forma similar, la empresa inversora utilizará la NIC 31, Información Financiera de los Intereses en Negocios Conjuntos, para determinar si resulta apropiado utilizar, para este tipo de inversiones, el método de consolidación proporcional o el de la participación. Si no resultara apropiado la utilización ni del método de consolidación proporcional ni el de la participación, la empresa aplicará esta Norma para el registro contable de tal inversión financiera estratégica.
5. Esta Norma es de aplicación a los activos y pasivos financieros, de carácter financiero, distintos de los que proceden de los contratos de seguro, que han sido excluidos por el párrafo 1(d). Actualmente el IASC está llevando a cabo un proyecto independiente que aborda la contabilización de los contratos de seguro, que se ocupará, entre otros temas, de los activos y pasivos que proceden de este tipo de contratos. En los párrafos 22 a 26 del presente Pronunciamiento se pueden ver las directrices correspondientes a los instrumentos financieros que se encuentran incorporados a los contratos de seguro.
6. Esta Norma debe ser aplicada a los contratos, basados en mercancías, que dan a cualquiera de las partes el derecho de liquidarlos en efectivo o con cualquier otro instrumento financiero, con la excepción de los contratos sobre mercancías que (a) se originaron por exigencias de la empresa respecto a la compra, venta o utilización de tales mercancías, siempre que la entidad siga teniendo todavía tales necesidades; (b) fueron señalados desde el principio para tal propósito, y (c) se espera cancelar en el momento de la entrega de las mercancías correspondientes.
7. Si la empresa sigue el patrón de comportamiento de realizar contratos de compensación, que efectivamente satisface al vencimiento por los importes netos tras la compensación, no se considerará que tales contratos se originaron por exigencias de la empresa respecto a la compra, venta o utilización de las mercancías correspondientes.
DEFINICIONES
Procedentes de la NIC 32
8. Los siguientes términos se usan, en el presente Pronunciamiento, con el significado establecido en la NIC 32 :
Un instrumento financiero es un contrato que da lugar, simultáneamente, a un activo financiero en una empresa y a un pasivo financiero o un instrumento de capital en otra empresa.
Un activo financiero es todo activo que posee una cualquiera de las siguientes formas:
(a) efectivo;
(b) un derecho contractual a recibir efectivo u otro activo financiero por parte de otra empresa;
(c) un derecho contractual a intercambiar instrumentos financieros con otra empresa, en condiciones que son potencialmente favorables, o
(d) un instrumento de capital de otra empresa.
Un pasivo financiero es un compromiso que supone una obligación contractual:
(a) de entregar dinero u otro activo financiero a otra empresa, o
(b) de intercambiar instrumentos financieros con otra empresa, bajo condiciones que son potencialmente desfavorables.
Un instrumento de capital es cualquier contrato que ponga en de manifiesto intereses en los activos netos de una empresa, una vez han sido deducidas todos sus pasivos (véase el párrafo 11).
Valor razonable es la cantidad por la cual puede ser intercambiado un activo entre un comprador y un vendedor experimentados, o puede ser cancelada una obligación entre un deudor y un acreedor con experiencia, que realizan una transacción libre.
9. Para los propósitos de las definiciones anteriores, la NIC 32 establece que el término “empresa” comprende tanto a los empresarios individuales como a formas asociativas entre empresarios, así como a sociedades legalmente establecidas y entidades gubernativas.
Definiciones adicionales
10. Los siguientes términos se usan, en el presente Pronunciamiento, con el significado que a continuación se especifica:
Definición de instrumento derivado
Un instrumento derivado (o un derivado) es un instrumento financiero:
(a) cuyo valor cambia en respuesta a los cambios en una tasa de interés, de un precio de acciones, de un precio de mercancías, de una tasa de cambio de divisas, de un índice o de un indicador de precios, de una clasificación o de un índice crediticio o de una variable similar a las anteriores (que a menudo se denomina “subyacente”);
(b) que requiere, al principio, una inversión neta muy pequeña o nula, respecto a otro tipo de contratos que incorporan una respuesta similar ante cambios en las condiciones de mercado, y
(c) que se liquidará en una fecha futura.
Definiciones de las cuatro categorías de activos financieros
Un activo o pasivo financiero negociable es todo aquel que ha sido adquirido o incurrido, respectivamente, con el propósito principal de generar una ganancia por las fluctuaciones a corto plazo del precio o de la comisión de intermediación. Un activo de carácter financiero puede calificarse como negociable si, con independencia del motivo por el que fue adquirido, forma parte de una cartera para la cual existe evidencia de un patrón de comportamiento reciente según el cual han surgido de la misma ganancias a corto plazo (véase el párrafo 21). Los instrumentos derivados de activos financieros y los pasivos financieros se consideran siempre de carácter negociable, salvo que estén señalados como medios de cobertura, y efectivamente cumplan esa función (véase en el párrafo 18 un ejemplo de pasivo financiero negociable).
Inversiones financieras a ser mantenidas hasta el vencimiento son activos financieros, distintos de los préstamos y partidas por cobrar originados por la propia empresa, cuyos cobros son de cuantía fija o determinable y cuyo vencimiento está fijado en el tiempo, que la empresa tiene la intención y además la posibilidad de conservar hasta el momento de su vencimiento (véanse los párrafos 80 a 92).
Préstamos y partidas por cobrar originados por la propia empresa son activos financieros creados por la empresa a cambio de suministrar efectivo, bienes o servicios directamente al deudor, distintos de los que se originan con el propósito de ser vendidos inmediatamente o a corto plazo, los cuales deben clasificarse como inversiones financieras de carácter negociable. Los préstamos y partidas por cobrar originados por la propia empresa, según lo establecido en esta Norma, no se incluyen entre las inversiones mantenidas hasta el vencimiento, sino que se clasifican en una rúbrica independiente (véanse los párrafos 19 y 20).
Activos financieros disponibles para la venta son activos financieros que no son (a) préstamos y partidas por cobrar originados por la propia empresa, (b) inversiones financieras a ser mantenidas hasta el vencimiento, o (c) un activo financiero negociable (véase el párrafo 21).
Definiciones relativas al proceso de reconocimiento y medición
Costo amortizado de un activo o de un pasivo de carácter financiero es el importe al que fue valorado inicialmente el activo o el pasivo financiero, menos los reembolsos del principal, más o menos, según el caso, la imputación o amortización acumulada de cualquier diferencia existente entre el importe inicial y el valor de reembolso en el momento del vencimiento, considerando además, para el caso de los activos financieros, la posible minusvalía que se pudiera derivar de la pérdida por deterioro del valor o por la insolvencia del deudor (ya queden reconocidas por rebaja directa del saldo o por una cuenta correctora del mismo).
El método del interés efectivo es un método según el cual se calcula la imputación del interés a un activo financiero, o la amortización del interés correspondiente a un pasivo financiero, utilizando la tasa de interés efectiva. Esta tasa de interés efectiva es la tasa de descuento que iguala exactamente la corriente esperada de pagos futuros hasta el vencimiento, o bien hasta la fecha en que se realice la próxima valoración según los precios de mercado, con el valor neto contable del activo o pasivo financiero. Este cálculo debe incluir todas las comisiones y costos a pagar o recibir por las partes que han efectuado el contrato. La tasa de interés efectiva es denominada en ocasiones nivel de rendimiento hasta el vencimiento o hasta la fecha de nueva valoración por el mercado, y también es equivalente a la tasa interna de rendimiento del activo o pasivo financiero en el periodo considerado (véanse tanto el párrafo 31 de la NIC 18, Ingresos, como el párrafo 61 de la NIC 32, Instrumentos Financieros: Presentacion e Información a Revelar ).
Costos de transacción son los costos incrementales que son atribuibles directamente a la adquisición o desapropiación de los activos o pasivos de carácter financiero (véase el párrafo 17).
Un compromiso en firme es un acuerdo irrevocable para intercambiar una cantidad especificada de cierto recurso a un precio determinado, en una fecha o fechas futuras prefijadas.
Control sobre un activo es el poder para obtener los beneficios económicos futuros que se deriven del activo en cuestión.
Dar de baja un instrumento financiero significa dejar de reconocer contablemente un activo o un pasivo de carácter financiero, o una parte de los mismos, en el balance de situación general de la empresa.
Definiciones relativas a la contabilidad de las operaciones de cobertura  
Operación de cobertura (o simplemente cobertura) significa, contablemente, diseñar uno o más instrumentos de protección, de forma que el cambio que experimente su importe razonable compense, total o parcialmente, el cambio en el valor razonable o en los flujos de efectivo procedentes de la rúbrica objeto de cobertura.
Una rúbrica o partida cubierta es un activo, pasivo, compromiso en firme o una transacción esperada en el futuro que (a) expone a la empresa a un riesgo de cambio en el valor o en los flujos de efectivo futuros y que (b) para los propósitos de cobertura contable, ha sido señalado explícitamente como objeto de cobertura (en los párrafos 127 a 135 se profundiza a partir de la definición de rúbrica o partida cubierta).
Un instrumento de cobertura, contablemente, es un derivado o bien (en limitadas ocasiones) otro activo o pasivo financiero, que ha sido señalado con este propósito, y del que se espera que los cambios en el valor razonable o en los flujos de efectivo generados cubran las diferencias en el valor razonable o los flujos de efectivo, respectivamente, que procedan de la rúbrica que se considera cubierta por el mismo (en los párrafos 122 a 126 se profundiza sobre la definición de instrumento de cobertura). Según lo establecido en esta Norma, puede diseñarse un activo o un pasivo financiero, que no sean derivados, como instrumentos de cobertura para efectos contables, sólo si se trata de cubrir el riesgo de diferencias de cambio en moneda extranjera.
Eficacia de la cobertura es el grado en el cual se alcanza, por parte del instrumento de cobertura, la compensación de los cambios en el valor razonable o en los flujos de efectivo atribuidos al riesgo cubierto (véanse los párrafos 146 a 152).
OTRAS DEFINICIONES
Titulización es el proceso por medio del cual los activos financieros se transforman en títulos.
Un pacto de recompra es un acuerdo que consiste en transferir un activo financiero a un tercero, a cambio de efectivo u otro tipo de compensación, y asumir en el mismo acto la obligación de volver a comprar el activo financiero en una fecha futura, por un importe igual al del efectivo o la compensación recibida más un interés.
ELABORACIÓN A PARTIR DE DEFINICIONES
Instrumento de capital
11. La empresa puede tener una obligación contractual cuya liquidación puede hacerse bien mediante la entrega de activos financieros, o contra la entrega de sus propias acciones o títulos de propiedad. En tal caso, siempre que el número de títulos de propiedad, a entregar para cancelar la obligación, varíen según los cambios que experimente el valor razonable de estos títulos, de forma que el valor total pagado resulte siempre igual al importe de la obligación contractual, el sujeto obligado no estará expuesto a pérdidas o ganancias por causa de las fluctuaciones en el precio de los títulos de propiedad a entregar. Este tipo de obligación debe ser tratada contablemente como una obligación financiera por parte de la empresa y, por tanto, no queda fuera del alcance de la presente Norma, a tenor de lo establecido en el párrafo 1(e).
12. La empresa puede tener un contrato a plazo, una opción u otro instrumento derivado, cuyos valores se modifiquen en respuesta a cambios en indicadores diferentes del precio de mercado de las propias acciones de la empresa, de forma que la entidad pueda o esté obligada a liquidar entregando sus propias acciones. En tal caso, la empresa contabilizará tal instrumento como un derivado, no como un instrumento de capital, puesto que el valor del mismo no está relacionado con los cambios en el patrimonio neto de la entidad.
Instrumentos derivados
13. Son ejemplos típicos de derivados los contratos a plazo, de futuros, de permuta y de opción. Normalmente, un instrumento derivado tiene un valor nocional, que es un importe de divisas, un número de acciones, un número de unidades de peso o volumen, u otro tipo de unidades especificadas en el respectivo contrato. Sin embargo, el instrumento derivado no exige que el tenedor o suscriptor invierta o reciba el valor nocional en el momento de realizar el contrato. Por el contrario, el instrumento derivado puede exigir un pago fijo, como resultado de algún suceso futuro no relacionado con el valor nocional. Por ejemplo, un contrato puede exigir un pago fijo de 1.000 si la tasa de interés LIBOR a seis meses aumenta en 100 puntos básicos. En este ejemplo no se ha especificado el valor nocional del instrumento.
14. Los compromisos para comprar o vender activos y pasivos no financieros, que la empresa a la que pertenecen los estados financieros pretende cancelar, mediante las entregas correspondientes, en el curso normal de su actividad, y para los cuales no existe la práctica de compensación para realizar pagos por el importe neto (ya sea por acuerdo con la otra parte o mediante la realización de contratos de compensación), no se tratarán contablemente como derivados, sino como contratos pendientes de ejecución. La liquidación por el importe neto significa realizar un pago en efectivo basado en los cambios que experimente el valor razonable.
15. Una de las condiciones que define al instrumento derivado es que requiere una inversión inicial pequeña, en relación con otros contratos que contienen una respuesta similar ante los cambios de las condiciones de mercado. Un contrato de opción cumple esta definición, porque la prima es significativamente menor que la inversión que se hubiera tenido que realizar para obtener el instrumento financiero subyacente al que va ligada la opción.
16. Si una empresa contrata la compra de un activo financiero en condiciones que exigen la entrega del activo dentro del marco temporal establecido generalmente por las regulaciones o convenciones en el mercado correspondiente (a menudo denominado contrato por “vía ordinaria”), el compromiso de precio fijo entre la fecha de realización de la operación y la fecha de liquidación será un contrato a plazo, que cumple la definición de derivado. Esta Norma contempla un tratamiento contable especial para tales contratos por vía ordinaria (véanse los párrafos 30 a 34).
Costos de Transacción
17. Los costos de transacción comprenden comisiones y corretajes pagadas a los agentes, consejeros, intermediarios y distribuidores; tasas establecidas por las agencias reguladoras o bolsas de comercio, así como impuestos u otros derechos relacionados con la transferencia. Por el contrario, no se incluyen entre los costos de transacción las primas o descuentos sobre la deuda, los costos financieros, ni las distribuciones que se realicen de costos internos de administración o tenencia de los instrumentos correspondientes.
Pasivos que se mantienen para negociar con ellos
18. Entre los pasivos que se mantienen para negociar con ellos se encuentran: (a) los derivados de pasivos que no constituyen instrumentos de cobertura, y (b) la obligación de entregar títulos tomados en préstamo por un vendedor en corto respecto a los mismos (esto es, una empresa que haya vendido títulos que todavía no están en su poder). El hecho de que un pasivo esté siendo utilizado para financiar actividades de negociación con instrumentos financieros, no implica necesariamente su clasificación como pasivo que se mantiene para negociar con él.
Préstamos y partidas por cobrar originados por la empresa
19. Un préstamo, que haya sido adquirido por la empresa como forma de participación en otro préstamo concedido por un prestamista distinto, se considerará originado por la empresa siempre que ésta lo haya financiado desde el momento en que se originó por parte del otro prestamista. No obstante, la adquisición de una participación en un conjunto de préstamos o partidas por cobrar, por ejemplo en el caso de una titulización, será calificada como una compra derivada, y no se considerará por tanto originada por la empresa, puesto que ésta no ha suministrado dinero, bienes o servicios directamente a los deudores subyacentes en el instrumento, ni ha adquirido su inversión financiera a través de una participación junto con otro prestamista, en la fecha en que se originaron los préstamos o créditos comerciales que componen el conjunto. Por otra parte, una transacción que consista, sustancialmente, en la compra de un préstamo que se originó previamente - por ejemplo en el caso de un préstamo a una entidad de cometido específico, no consolidada en otra entidad mayor, que se realiza para suministrar financiación para sus adquisiciones de préstamos originados por terceros distintos de ella misma -, no es un préstamo originado por la empresa. Se considera que un préstamo adquirido por la empresa, en una operación de combinación de negocios, está originado por la empresa adquirente, siempre que estuviera clasificado de esta manera en las cuentas de la empresa adquirida. La medición del préstamo adquirido en la combinación se hará según lo establecido en la NIC 22, Combinaciones de Negocios. Un préstamo que se ha adquirido en una operación de sindicación es un préstamo originado por la empresa, puesto que cada prestatario, en este tipo de operaciones, participa en la creación del préstamo, y suministra dinero directamente al deudor.
20. Los préstamos y partidas por cobrar, que hayan sido adquiridos por parte de la empresa, se clasificarán, según resulte apropiado, en las categorías de mantenidos hasta el vencimiento, disponibles para la venta o negociables.
Activos financieros disponibles para la venta
21. Un determinado activo financiero se clasificará como disponible para la venta siempre y cuando no pertenezca propiamente a ninguna de las tres categorías restantes de activos financieros, esto es, no se mantenga para su negociación, no se vaya a conservar hasta el vencimiento, ni haya sido un préstamo o partidas por cobrar originados por la empresa. Un activo financiero se clasificará como negociable, y no como disponible para su venta, si forma parte de una cartera de activos similares, para los cuales existe un patrón de comportamiento consistente en negociar con ellos para generar ganancias, aprovechando las fluctuaciones en el precio o en el margen de intermediación.
Instrumentos derivados incorporados
22. En ocasiones, un derivado puede ser un componente de un instrumento financiero híbrido (combinado), que incluye, junto al derivado, el contrato principal, cuyo efecto es que algunos de los flujos de efectivo del instrumento combinado varían en forma similar al derivado considerado independientemente. Tales derivados se denominan, a menudo, “derivados incorporados”. Los instrumentos derivados incorporados son la causa de la totalidad o una parte de los flujos de efectivo que, en otro caso, exigirían una modificación del contrato a partir de la evolución de una determinada tasa de interés, del precio de cotización de un título, del precio de una mercancía, de la tasa de cambio de una determinada moneda extranjera, de un determinado índice u otro indicador de precios, o de otra variable de contenido similar.
23. Un derivado incorporado debe ser objeto de separación del contrato principal, y tratado contablemente como un derivado según establece esta Norma, si se cumplen todas y cada una de las condiciones siguientes:
(a) las características económicas y riesgos inherentes al derivado incorporado no están relacionadas estrechamente con las correspondientes al contrato principal;
(b) un instrumento independiente con las mismas condiciones del derivado en cuestión podría cumplir los requisitos de la definición de instrumento derivado, y
(c) el instrumento híbrido (combinado) no se mide según su valor razonable, llevando como pérdidas o ganancias las fluctuaciones correspondientes.
Cuando se separa, contablemente, un instrumento financiero incorporado de su contrato principal, éste último debe ser tratado contablemente: (a) según lo establecido en esta Norma si es, por sí mismo, un instrumento financiero, o bien (b) de acuerdo con otra Norma Internacional de Contabilidad en el caso de que no lo sea.
24. Las características económicas y los riesgos del instrumento derivado no se considerarán estrechamente relacionadas con el contrato principal (por referencia al apartado a del párrafo 23) en los ejemplos que siguen. En tales circunstancias, suponiendo que se den las condiciones de los apartados b y c del párrafo 23, la empresa contabilizará de forma independiente, y según lo establecido en la presente Norma, el contrato principal y el instrumento incorporado. Ejemplos de falta de relación entre derivado y principal son los siguientes:
(a) una opción de venta sobre un instrumento de capital poseído por la empresa, no está estrechamente relacionada con el instrumento de capital que actúa como principal;
(b) una opción de compra incorporada a un instrumento de capital, poseído por la empresa, no se encuentra estrechamente relacionada con el instrumento de capital que actúa como principal, desde el punto de vista del tenedor (sin embargo, desde la perspectiva del emisor, la opción de compra constituirá un instrumento de capital si aquél está obligado o tiene el derecho de obligar a la cancelación de la opción en acciones, en cuyo caso quedará excluida del alcance de la presente Norma);
(c) una opción para prorrogar el plazo de vencimiento de una deuda, o bien una cláusula automática que tenga el mismo efecto, no está estrechamente relacionada con el contrato principal de la deuda que mantiene la empresa, salvo que se produzca un ajuste simultáneo a la tasa de interés de mercado en el momento de la prórroga;
(d) los pagos de intereses o reembolsos del principal de una deuda, ligados a la evolución de un índice de precios de las acciones, no están estrechamente relacionados con el instrumento principal de deuda o con el contrato de seguro correspondiente, puesto que los riesgos inherentes al contrato principal y al derivado incorporado son diferentes;
(e) los pagos de intereses o reembolsos del principal de una deuda, ligados a la evolución de un índice de precios de mercancías, tampoco están estrechamente relacionados con el instrumento principal de deuda o con el contrato de seguros correspondiente, puesto que los riesgos inherentes al contrato principal y al derivado incorporado son diferentes;
(f) la posibilidad de conversión en acciones de un instrumento de deuda no está estrechamente relacionado con el instrumento principal;
(g) una opción de compra o de venta sobre deuda, que ha sido emitida con una prima o un descuento de importe significativo, no está estrechamente relacionada con la deuda en sí, salvo en el caso de tipos de deuda (como por ejemplo los bonos cupón cero) que tengan la posibilidad de ser comprados o vendidos por su importe con el interés acumulado (o devengado) hasta el momento de la operación;
(h) los acuerdos conocidos como derivados de crédito, que están incorporados a un instrumento principal de deuda y que permiten que una de las partes (el “beneficiario”) transfiera el riesgo de crédito de un activo, que puede o no poseer en el momento actual, a otra parte (el “garante”), no están estrechamente relacionados con el instrumento principal de deuda, puesto que tales derivados de crédito permiten al garante asumir el riesgo de crédito asociado al activo de referencia, sin que tenga que adquirirlo directamente.
25. Por otra parte, en los ejemplos que siguen se considera que las características económicas y los riesgos del instrumento derivado incorporado, están estrechamente relacionados con los que corresponden al contrato principal. En estas circunstancias, y según lo establecido en esta Norma, la empresa no contabilizará el derivado incorporado con independencia del contrato principal. Los ejemplos de relación estrecha entre derivado y principal son los siguientes:
(a) el instrumento derivado incorporado esta vinculado a una tasa de interés, o a un índice de tasas de interés, que tiene el efecto de poder cambiar el importe de los intereses que habrían sido recibidos o pagados, en su ausencia, por la existencia del contrato principal (esto es, la presente Norma no permite tratar una deuda con tipo de interés variable como si fuera el conjunto formado por una deuda con tasa de interés fijo y un derivado incorporado que contiene la parte variable del interés);
(b) el instrumento derivado que incorpora una limitación por tasas de interés máxima o mínima, se considera estrechamente relacionado con la tasa de interés del instrumento principal de deuda, siempre que el límite máximo esté fijado en una tasa de interés de mercado o superior, o siempre que el límite mínimo esté fijado en una tasa de interés de mercado o inferior, en el momento de emitir el instrumento de deuda, y el derivado que limita el interés máximo o mínimo no se encuentre apalancado en relación al instrumento principal;
(c) el instrumento derivado incorporado es una corriente de pagos de intereses o principal, establecidos en una moneda extranjera, en cuyo caso el derivado no está separado del contrato principal, porque la NIC 21, Efectos de las Variaciones en las Tasas de Cambio de las Divisas, exige que las pérdidas o ganancias por diferencias de cambio de la totalidad de la partida que constituye el contrato principal sean reconocidas como parte de la ganancia o la pérdida neta;
(d) el contrato principal no es un instrumento financiero y exige pagos expresados en (i) la divisa del entorno económico en el que, fundamentalmente, operan las partes que han acordado el contrato, o (ii) la divisa en la cual se expresa habitualmente, en el comercio internacional, el precio del bien o servicio correspondiente, que es objeto de adquisición o de entrega por virtud del contrato, (por ejemplo el dólar de los EE.UU. para las operaciones sobre crudo). En cualquiera de estos casos el contrato no se puede considerar como un contrato principal con un instrumento derivado en moneda extranjera incorporado;
(e) el derivado incorporado es una opción con pago por adelantado, con un precio de ejercicio del que no se va a derivar una pérdida ni una ganancia significativa;
(f) el derivado incorporado es una opción con pago por adelantado que se incorpora en un cupón separado sólo para el interés o sólo para el principal que: (i) procede inicialmente de separar el derecho a recibir los flujos de efectivo comprometidos de un instrumento financiero que, en y por sí mismo, no contiene un derivado incorporado y que (ii) no contiene ninguna condición que no estuviera presente en el contrato principal de deuda;
(g) con referencia a un contrato principal que se califica como arrendamiento, el derivado incorporado es: (i) un índice relacionado con la inflación, tal como el caso en que las cuotas se ligan a un índice de precios al consumo (siempre que el arrendamiento no esté apalancado y que el índice se relacione con la inflación que se da en el entorno económico propio de la empresa); (ii) cuotas de arrendamiento de carácter contingente calculadas a partir de las ventas alcanzadas, y (iii) cuotas de arrendamiento calculadas a partir de tasas de interés variable, y por último
(h) el derivado incorporado es una tasa de interés o un índice de tasas de interés que no tiene el efecto de alterar los pagos por intereses que se pagarían en otro caso dentro del contrato principal, de forma que el tenedor podría no recuperar buena parte de la inversión que tiene contabilizada o, en el caso de que el derivado sea un pasivo, el emisor podría pagar una tasa de interés mayor del doble que el existente en el mercado en el momento de comenzar la operación.
26. Si la empresa está obligada, según esta Norma, a separar el derivado incorporado de su contrato principal, pero es incapaz de medir de forma independiente este instrumento derivado incorporado, ya sea en el momento de la adquisición o en otro posterior en el que tenga que presentar estados financieros, debe proceder a tratar contablemente el contrato combinado, en su conjunto, como un único instrumento financiero que se mantiene para propósitos de negociación.
RECONOCIMIENTO
Reconocimiento inicial
27. La empresa debe proceder a reconocer un activo financiero o un pasivo financiero, en su balance de situación general, cuando y sólo cuando la entidad se convierta en parte obligada, según las cláusulas contractuales del instrumento en cuestión. (Véase el párrafo 30 respecto a las compras de activos financieros por la vía ordinaria).
28. Como consecuencia del principio enunciado en el párrafo precedente, la empresa habrá de reconocer como activos o pasivos, en el balance de situación general, todos sus derechos y obligaciones contractuales, respectivamente.
29. A continuación se exponen algunos ejemplos de aplicación del principio establecido en el párrafo 27:
(a) Las partidas por cobrar concedidas o recibidas, que no incorporen ningún tipo de condición, se reconocerán como activos y pasivos, respectivamente, cuando la empresa se convierta en parte del contrato o acuerdo y, como consecuencia de ello, tenga legalmente el derecho a recibir, o la obligación de pagar, una cantidad de dinero.
(b) Los activos que se vayan a adquirir, y los pasivos que se vayan a incurrir, como consecuencia de un compromiso en firme para comprar o vender bienes o servicios, no serán objeto de reconocimiento, según el criterio que se está describiendo, hasta que al menos una de las partes haya ejecutado el acuerdo, de tal manera que tenga derecho a recibir un activo o esté obligada a entregar un activo. Por ejemplo, la empresa que reciba una orden en firme no reconocerá ningún activo (ni la empresa que emita la citada orden reconocerá ningún pasivo) en el momento del acuerdo sino que, más bien, una y otra retrasarán el reconocimiento hasta que los bienes hayan sido expedidos o entregados o los servicios hayan sido ejecutados.
(c) En contraste con lo establecido en el apartado (b) anterior, un contrato a plazo (que es un compromiso para comprar o vender un instrumento financiero específico, o bien una mercancía que esté dentro de lo establecido por esta Norma, en una fecha futura a un precio previamente fijado) se reconocerá como un activo o un pasivo en la misma fecha del acuerdo, sin esperar hasta la fecha final en la que el intercambio pactado ahora vaya a tener lugar. Cuando la empresa se convierta en parte del contrato a plazo, los valores razonables del derecho y la obligación adquiridos son a menudo iguales, de forma que el valor razonable neto del contrato a plazo es cero, y sólo se reconocerá como activo o pasivo el eventual valor razonable neto del derecho o la obligación adquiridos. No obstante, cada una de las partes se encontrará expuesta al riesgo de precio, que es el objeto del contrato desde esa fecha. Tal contrato a plazo satisface, en el momento en que la empresa entra a formar parte del contrato, el principio de reconocimiento establecido en el párrafo 27, tanto desde la perspectiva del comprador como la del vendedor, incluso aunque pueda tener un valor nulo en esa fecha. El valor neto del contrato puede convertirse en un activo o un pasivo neto en el futuro dependiendo, entre otras cosas, del valor temporal del dinero y del valor del instrumento o mercancía subyacente, que constituyen el objeto del contrato a plazo.
(d) Las opciones financieras se reconocerán como activos o pasivos cuando el tenedor o el suscriptor se conviertan en parte del contrato correspondiente.
(e) Y, por último, en el caso de las operaciones futuras previstas, con independencia de la posibilidad de que ocurran, no existen activos ni pasivos para la empresa, puesto que, en la fecha de la información financiera, ésta no se ha convertido en parte de un contrato que exija la entrega o recepción de activos surgidos de las citadas operaciones futuras.
Fecha de negociación frente a fecha de liquidación
30. Cualquier compra de activos financieros por la “vía ordinaria” debe ser reconocida contablemente utilizando el método de la fecha de negociación o el de la fecha de liquidación, según se describen en los párrafos 32 y 33. El método utilizado debe ser aplicado, de forma coherente, para cada una de las cuatro categorías de los activos financieros que se han definido en el párrafo 10. Todas las ventas de activos financieros por la “vía ordinaria” deben ser reconocidas utilizando la contabilización de la fecha de liquidación.
31. Cualquier contrato para la compra o venta de activos financieros, que requiera la entrega de los activos, dentro de un marco temporal, establecido generalmente por las regulaciones o convenciones del mercado correspondiente (denominado en ocasiones contrato por la “vía ordinaria”), es un instrumento financiero tal y como ha sido descrito anteriormente en esta Norma. El compromiso de conservar un precio fijo entre la fecha de negociación y la de liquidación cumple la definición de instrumento derivado: es un contrato a plazo. No obstante, debido al corto plazo de tiempo en que se mantiene el compromiso, tal contrato no llega a reconocerse como un instrumento financiero derivado en esta Norma.
32. La fecha de negociación es el momento en el tiempo en que la empresa se acaba de comprometer a comprar el activo. El método contable de la fecha de negociación hace referencia al reconocimiento del activo a recibir y del pasivo a pagar por él en el mismo instante de negociar el acuerdo. Por lo general, el interés no comienza a contar, sobre el activo o el pasivo correspondiente, hasta que ha pasado la fecha de liquidación.
33. La fecha de liquidación es el momento en el que se entrega el activo a la empresa. El método contable de la fecha de liquidación hace referencia al reconocimiento del activo el mismo día en que éste se transfiere a la empresa. Cuando, siguiendo lo establecido en el párrafo 106, se aplica el método de la fecha de liquidación, la empresa contabilizará los cambios en el valor razonable del activo a recibir, durante el periodo que va desde la fecha de negociación a la de liquidación, de la misma forma que contabiliza cualquier activo adquirido al que aplique el tratamiento previsto en esta Norma. Lo anterior equivale, en la práctica, a no reconocer los cambios de valor en el caso de los activos contabilizados al costo histórico o al costo amortizado, a reconocerlos como parte de las ganancias o las pérdidas netas en el caso de los activos clasificados como negociables y, por último, a reconocerlo en los resultados del periodo o en el patrimonio neto (según corresponda en función de lo establecido en el párrafo 103) en el caso de los activos clasificados como disponibles para su venta.
34. El ejemplo siguiente ilustra la aplicación de lo establecido en los párrafos 30 a 33, así como en posteriores partes de esta Norma en las que se especifica el reconocimiento y medición de los cambios en los valores razonables, para distintos tipos de activos financieros. En la fecha del 21 de diciembre del 20X1, la empresa adquiere el compromiso de comprar un activo financiero por 1.000 (costos de transacción incluidos), que es el valor razonable en la fecha de la negociación del compromiso. A 31 de diciembre del 20X1 (cierre del periodo contable) y a 4 de enero del 20X2 (fecha de liquidación), los valores respectivos del activo son 1.002 y 1.003. Los importes a contabilizar como valores del activo dependerán de cómo esté clasificado y de si se utiliza el método de la fecha de negociación o el de la fecha de liquidación, como se muestra en las dos tablas recogidas a continuación.
MÉTODO DE LA FECHA DE LIQUIDACIÓN
 Inversiones mantenidas hasta el vencimiento - Contabilizadas al  costo amortizado Activos disponibles para la venta - Reexpresados al valor razonable llevando las diferencias a patrimonio neto Activos negociables o Activos disponibles para la venta - Reexpresados al valor razonable llevando las diferencias a resultados
Saldos   
29 diciembre 20X1   
     Activo financiero - - -
     Pasivo - - -
31 diciembre 20X1   
Partidas por cobrar - 2 2
Activo financiero - - -
Pasivo - - -
Patrimonio neto (ajuste por cambios en el valor razonable) - (2) -
Ganancias  retenidas (ganancia o pérdida netas) - - (2)
4 enero 20X2   
Partidas por cobrar - - -
Activo financiero 1.000 1.003 1.003
Pasivo - - -
Patrimonio neto (ajuste por cambios en el valor razonable) - (3) -
Ganancias retenidas(ganancia o pérdida netas) - - (3)

MÉTODO DE LA FECHA DE NEGOCIACIÓN
 Inversiones mantenidas hasta el vencimiento - Contabilizadas al  costo amortizado Activos disponibles para la venta - Reexpresados al valor razonable llevando las diferencias a patrimonio neto Activos negociables o Activos disponibles para la venta - Reexpresados al valor razonable llevando las diferencias a resultados
Saldos   
29 diciembre 20X1   
     Activo financiero 1.000 1.000 1.000
     Pasivo (1.000) (1.000) (1.000)
31 diciembre 20X1   
Partidas por cobrar - - -
Activo financiero 1.000 1.002 1.002
Pasivo (1.000) (1.000) (1.000)
Patrimonio neto (ajuste por cambios en el valor razonable) - (2) -
Ganancias  retenidas (ganancia o pérdida netas) - - (2)
4 enero 20X2   
Partidas por cobrar - - -
Activo financiero 1.000 1.003 1.003
Pasivo - - -
Patrimonio neto (ajuste por cambios en el valor razonable)  (3) 
Ganancias retenidas(ganancia o pérdida netas)   (3)
BAJAS DE INSTRUMENTOS FINANCIEROS
Baja de un activo financiero
35. La empresa debe dar de baja un activo financiero, o una porción del mismo, cuando pierda el control de los derechos contractuales en los que está incluido el activo financiero en cuestión, o la porción relevante del mismo. Se considera que la empresa ha perdido el control cuando ya ha realizado los derechos a percibir los beneficios especificados en el contrato, o bien cuando éstos han expirado o han sido objeto de cesión a un tercero.
36. Si el activo financiero ha sido transferido a otra empresa, pero la transferencia no satisface las condiciones de cese en el reconocimiento, establecidas en el párrafo 35, el tercero que haya recibido el activo transferido contabilizará la transacción como un préstamo con garantía. En tal caso, el derecho de recompra del que ha realizado la transferencia no es un instrumento derivado.
37. La determinación de si una empresa ha perdido el control sobre un activo financiero depende tanto de la posición de la propia empresa como de la del tercero al que se ha realizado la transferencia. En consecuencia si, de la posición en la que se encuentra cualquiera de las empresas participantes se deriva, que quien ha realizado la transferencia está reteniendo el control, éste no deberá dar de baja el activo de su balance de situación general.
38. Quien realiza la transferencia no pierde el control sobre el activo financiero traspasado y, por tanto, no es preciso que cese en el reconocimiento del mismo si, por ejemplo:
(a) El que realiza la transferencia tiene un derecho de recompra sobre el activo transferido, salvo si se dan cualesquiera de las siguientes condiciones: (i) el activo se puede conseguir fácilmente en el mercado, o (ii) el precio de recompra es igual al valor razonable en el momento de realizar esta operación;
(b) El que realiza la transferencia tiene, simultáneamente, el derecho y la obligación de rescatar el activo transferido en unas condiciones que garantizan, al receptor del activo transferido, un rendimiento similar al de un prestamista sobre los activos recibidos a cambio del activo objeto de la transferencia. Una rendimiento similar al del prestamista es aquel que no difiere significativamente del que podría ser conseguido en un préstamo, a favor del que ha realizado la transferencia, que esté totalmente garantizado por el activo transferido.
(c) El activo transferido no se puede conseguir fácilmente en el mercado, y quien realiza la transferencia conserva, en esencia, todos los riesgos y las ventajas de la propiedad, mediante una permuta total de rendimientos con el receptor del activo; o bien conserva, en esencia, todos los riesgos inherentes a la propiedad mediante una opción de venta incondicional sobre el activo transferido en poder de la empresa que lo ha recibido (una permuta total de rendimientos suministra a una de las partes la rentabilidad del mercado y los riesgos de crédito, a cambio de que la otra reciba un rendimiento según un índice predeterminado, como por ejemplo un pago en función del LIBOR).
39. En función de lo establecido en el párrafo 38(a), no debe dar de baja el activo transferido quien realiza una transferencia con derecho de recompra a un precio fijo, si el citado activo no puede ser conseguido fácilmente en el mercado, puesto que el precio fijado no es igual necesariamente al valor razonable del mismo en el momento de efectuar la recompra. Por ejemplo, de la cesión de un conjunto de préstamos hipotecarios, junto con el derecho de recomprar los mismos a un precio fijo, no se deriva necesariamente la baja en cuentas de los mismos.
40. El que realiza la transferencia puede, simultáneamente, tener el derecho y estar obligado a recomprar o rescatar un activo por virtud de (a) un contrato de compra a plazo, (b) por la posesión de una opción de compra y otra de venta con el mismo precio aproximado de ejercicio, o bien (c) por cualquier otra vía o modalidad. No obstante, ni el contrato de compra a plazo mencionado en (a), ni la combinación de opciones mencionada en (b) son suficientes, por sí mismas, para mantener el control sobre el activo transferido en el caso de que el precio de recompra sea igual al valor razonable del activo en el momento de efectuar esta operación.
41. Quien efectúa la transferencia pierde, por lo general, el control sobre el activo financiero transferido, sólo si el que lo recibe tiene la capacidad de obtener los beneficios económicos que pueda producir el mismo. Esta capacidad, por parte del receptor del activo, puede demostrarse, por ejemplo, en los siguientes casos:
(a) si tiene libertad para vender o pignorar el activo transferido por un importe que se aproxime a su valor razonable, o
(b) si se trata de una empresa de cometido específico, cuyas actividades posibles están limitadas, y o bien la empresa en sí o los que poseen las participaciones en los beneficios que genere, tienen la capacidad de obtener sustancialmente todos los beneficios procedentes del activo transferido.1
Esta capacidad puede ser demostrada por medios diferentes de los anteriores.
42. Ni el párrafo 38 ni el párrafo 41 deben ser considerados aisladamente. Por ejemplo, puede darse el caso de que un banco transfiera un préstamo a otro banco, pero éste no se encuentre autorizado a vender o pignorar de nuevo el préstamo, al objeto de que el primer banco puede preservar su relación con el cliente al que concedió el préstamo original. Aunque la imposibilidad de vender o pignorar podría sugerir que quien ha recibido la transferencia no ha obtenido también el control, en este ejemplo la cesión será una venta siempre y cuando el banco que ha transferido el préstamo no tenga el derecho o la capacidad de recomprarlo.
43. Al dar de baja un activo financiero, debe procederse a reconocer como ganancia o pérdida neta la diferencia entre (a) el valor en libros del activo (o parte del mismo) transferido a un tercero, y (b) la suma de (i) los importes recibidos o por recibir y (ii) cualesquiera ajustes previos para reflejar el importe razonable de tal activo, que hubieran sido llevados al patrimonio neto.
TRATAMIENTO CONTABLE DE LAS GARANTÍAS
44. Si un deudor entrega el elemento que opera como garantía a su acreedor, y éste puede vender o volver a pignorar este elemento sin restricciones, entonces:
(a) el deudor debe informar sobre el elemento que actúa como garantía por separado de otros activos no utilizados con tal fin, y
(b) el acreedor debe reconocer al elemento que actúa como garantía, como un activo más en su balance de situación general, midiéndolo inicialmente según su valor razonable, y debe también proceder a reconocer, en el pasivo, su obligación de devolverlo.
45. Si un acreedor estuviera condicionado por no poder vender o volver a pignorar el elemento que actúa como garantía, porque el deudor tuviera el derecho y la capacidad de rescatar el elemento que actúa como garantía a voluntad, por ejemplo, mediante su sustitución por otro tipo de garantía o por revocación del contrato, entonces este acreedor no procedería a reconocer el elemento que sirve de garantía en su balance de situación general.
46. Con el fin de ilustrar la aplicación del párrafo 44, si A transfiere y entrega ciertos títulos a B, pero la transacción no cumple las condiciones para que A proceda a dar de baja los títulos, y B toma posesión de la garantía que los títulos representan, quedando en libertad para venderlos o pignorarlos, se realizarían los siguientes asientos para reflejar estos activos entregados en garantía:
Libros de A (prestatario) CARGO ABONO
Títulos entregados en garantía xx 
                       Títulos  xx
Para separar el activo que actúa como garantía del resto de los activos sin cargas
  
Efectivo xx 
                        Pasivo  xx
Para recoger el préstamo garantizado recibido
  
Libros de B (prestamista)  
Títulos recibidos en garantía xx 
                        Obligación de devolver los títulos  xx
Para reflejar el control de B sobre el activo, así como su obligación de devolverlo a A
  
Partida por cobrar (Créditos) xx 
                        Efectivo  xx
Para reflejar el préstamo con garantía realizado
  
 Baja de una parte del activo financiero
47. Si la empresa transfiere una parte del activo financiero, reteniendo para ella la otra parte, el valor en libros que tuviera el activo completo debe ser distribuido entre la parte que se transfiere y la que se conserva, en función de los valores razonables de ambas en el momento de la venta. Además, debe procederse a reconocer una ganancia o una pérdida, en función del importe obtenido por la venta. Si, por virtud de alguna rara circunstancia, no pudiera determinarse con fiabilidad el valor razonable de la parte que se queda en poder de la empresa, entonces este activo debería ser registrado con valor nulo, y todo el valor en libros del activo debería atribuirse a la parte vendida, debiendo en tal caso reconocer una pérdida o ganancia igual a la diferencia entre (a) el importe obtenido de la venta, y (b) el valor en libros previo del activo financiero, más o menos el valor de cualesquiera ajustes, efectuados con anterioridad a la desapropiación para adecuar el valor en libros al valor razonable del activo en cuestión, que hubieran sido llevados al patrimonio neto (un método de “recuperación del costo”).
48. Son ejemplos que ilustran el párrafo 47 los siguientes:
(a) separación de los flujos de efectivo del principal y los intereses de un bono, vendiendo luego una de las partes a terceros, mientras que se conserva la otra parte, y
(b) venta de la cartera de partidas por cobrar a cambio de una determinada comisión, mientras se conservan los derechos a percibir los rendimientos de la misma, operación de la que resulta un activo cuyo contenido es el derecho a la percepción de intereses (véase el párrafo 50).
49. Para ilustrar la aplicación del párrafo 47, supóngase que se venden por 90 partidas por cobrar cuyo valor en libros es de 100. La empresa vendedora retiene para sí el derecho de cobrar los réditos procedentes de las citadas partidas, por lo cual recibirá una comisión que se espera sea mayor del costo originado por la cobranza, pero no es posible determinar de forma fiable el valor razonable de este derecho. En tal caso, se reconocería una pérdida por importe de 10 y el derecho de cobrar los réditos sería registrado con un valor nulo.
50. El ejemplo desarrollado en este párrafo sirve para ilustrar cómo contabilizaría el cedente la venta o titulización de un activo financiero cuando se conserva el derecho de cobrar los intereses. La empresa que va a realizar la transferencia ha originado 1.000 de préstamos con un interés del 10%, operación que tiene una vida estimada de 9 años. La citada empresa vende el principal de 1.000 y el derecho a recibir un 8% de interés a otra empresa, que paga por ello 1.000. La empresa cedente continuará cobrando los intereses de los préstamos, estipulándose en el contrato que su compensación, por prestar este servicio, será igual al derecho a recibir la mitad de los ingresos por intereses no cedidos (esto es, 100 de los 200 puntos básicos que constituyen la diferencia entre los intereses anteriores). La mitad restante de los ingresos por intereses no vendidos se considera igual a un cupón con derecho a recibir intereses. En el momento de la transferencia, el valor razonable de los préstamos objeto de la cesión, incluyendo las estipulaciones relativas al proceso de cobranza de los réditos, es de 1.100, de los cuales el valor razonable del activo correspondiente al servicio de cobranza de intereses es de 40 y el relativo al cupón con derecho a recibir intereses es de 60. La distribución del valor en libros de los préstamos se realizaría como sigue:
 Valor razonable Porcentaje del valor razonable total Valor en libros que corresponde
Préstamos vendidos 1.000 91,0% 910
Activo por el servicio de cobranza de intereses 40 3,6% 36
Cupón por intereses 60 5,4% 54
Total 1.100 100,0% 1.000

La empresa cedente reconocerá una ganancia en la venta de los préstamos por importe de 90 - la diferencia entre el importe neto recibido de 1.000 y el valor en libros que les corresponde de 910. En su balance de situación general registrará también un activo por el servicio de cobranza de intereses de 36, y un cupón con derecho a recibir únicamente intereses por importe de 54. Por su parte, el activo originado por el servicio de cobranza está sujeto a lo establecido en la NIC 38, Activos Intangibles.
Baja de un activo financiero acompañada de la aparición de un nuevo activo o pasivo de carácter financiero
51. Si la empresa transfiere el control de la totalidad de un activo financiero, pero al hacerlo crea un nuevo activo financiero o asume un nuevo pasivo financiero, deberá reconocer estos elementos nuevos de activo o de pasivo según su valor razonable, y deberá también reconocer una pérdida o una ganancia en la transacción, computada como la diferencia existente entre:
(a) el importe obtenido por la venta;
(b) el valor en libros del activo financiero vendido, más el valor razonable del eventual pasivo financiero asumido, menos el valor razonable del eventual activo financiero creado, y más o menos el valor de cualesquiera ajustes, efectuados con anterioridad a la venta para adecuar el valor en libros al valor razonable del activo en cuestión, que hubieran sido llevados al patrimonio neto.
52. Ejemplos ilustrativos del párrafo 51 son los siguientes:
(a) venta de una cartera de partidas por cobrar, a la vez que se asume una obligación de compensar al comprador de las mismas si la cobrabilidad del conjunto es menor que un nivel previamente especificado, y
(b) venta de una cartera de partidas por cobrar a la vez que se asume el derecho de proceder a cobrar los réditos a cambio de una cierta comisión, en el supuesto de que la comisión a recibir sea menor que los costos de cobranza, de forma que resulta un pasivo por la obligación de cobro de los intereses.
53. El ejemplo que sigue en este párrafo sirve para ilustrar la aplicación del párrafo 51. La empresa A transfiere ciertas partidas por cobrar a la empresa B, a cambio de un pago único en efectivo. A no está obligada a realizar pagos futuros de intereses por el dinero recibido de B. Sin embargo, A garantiza a B el cobro de las partidas por cobrar, hasta un nivel previamente especificado. Las pérdidas reales por encima del importe garantizado deben ser asumidas por B. Como resultado de la transacción, A pierde el control sobre las partidas por cobrar, mientras que B lo obtiene. Ahora B tiene legalmente el derecho de recibir el efectivo que proceda de los créditos, así como los importes derivados de la garantía que procedan de A. Según lo establecido en el párrafo 51:
(a) B reconocerá en su balance de situación general las partidas por cobrar, mientras que A las hará desaparecer del suyo, porque las ha vendido a B, y
(b) la garantía se tratará como un instrumento financiero independiente, creado como resultado de la transferencia, que será reconocido como un pasivo financiero por parte de A, y como un activo financiero por parte de B, la cual puede incluir - sólo por razones prácticas - este activo garantizado junto con las partidas por cobrar.
54. Si se diera la rara circunstancia de no poder medir, de forma fiable, el valor razonable del nuevo activo o pasivo financiero, entonces:
(a) en el caso de creación de un nuevo activo financiero, que no pueda ser medido de forma fiable, su valor en libros inicial debe ser igual a cero, y además se debe proceder a reconocer una ganancia o pérdida igual a la diferencia entre (i) el importe de la venta y (ii) el valor en libros del activo existente previamente que se ha dado de baja, más o menos el valor de cualesquiera ajustes, que se hayan efectuado para adecuar el valor en libros al valor razonable del activo en cuestión, que hubieran sido llevados al patrimonio neto, y
(b) en el caso de que se asuma un nuevo pasivo financiero, que no pueda ser valorado de forma fiable, su valor en libros inicial debe ser tal que no permita el reconocimiento de ningún tipo de ganancia en la transacción y, si fuera obligatorio el reconocimiento de una provisión en virtud de lo establecido por la NIC 37, Provisiones, Activos y Pasivos Contingentes, debería reconocerse la pérdida correspondiente.
En los párrafos 95 a 102 se suministran las directrices respecto a cuándo se debe considerar fiable la medición del valor razonable.
55. Con el fin de ilustrar el párrafo 54(b), el exceso del importe obtenido por la venta sobre el valor en libros del pasivo financiero no se reconocerá ni en la ganancia neta ni en la pérdida neta. En lugar de ello, se procederá a registrar un pasivo en el balance de situación general.
56. Si, siguiendo lo establecido en esta Norma, el garante procediera a reconocer su garantía como pasivo medido al valor razonable (o en el caso de que tal valor no pudiera ser establecido, al mayor entre su valor en libros original y la eventual provisión cuya creación fuera exigida por la NIC 37, Provisiones, Activos y Pasivos Contingentes), este pasivo debería seguirse reconociendo hasta que expirase. En el caso de que la garantía en cuestión diese cobertura a una gran cantidad de partidas, debería ser valorada promediando todos los posibles resultados en función de las probabilidades que llevasen asociadas.
Baja de un pasivo financiero
57. La empresa debe dar de baja un pasivo financiero (o una parte del mismo) en su balance de situación general cuando, y sólo cuando, se haya extinguido, esto es, cuando la obligación especificada en el correspondiente contrato haya sido pagada, cancelada o bien haya expirado.
58. La condición establecida en el párrafo 57 se cumple en cualquiera de los siguientes supuestos:
(a) si el deudor satisface el pasivo pagando al acreedor, ya sea con dinero efectivo, con otros activos financieros, con bienes o con servicios, o bien
(b) si el deudor es liberado legalmente de la responsabilidad principal que comporta el pasivo (o la parte correspondiente del mismo), ya sea mediante un proceso judicial o por parte del acreedor (el hecho de que el deudor pueda haber prestado una garantía no significa necesariamente que esta condición no se cumpla).
59. El pago a un tercero, incluyendo el pago a un fideicomisario (lo que a veces se denomina “cancelación en esencia”), no redime por sí mismo al deudor de su obligación principal frente al acreedor.
60. Aunque la liberación legal, ya sea por instancia judicial o meramente por la actuación del acreedor, puede llevar a dar de baja un pasivo, la empresa puede tener que reconocer una nueva obligación si no se cumplen las condiciones para la baja del pasivo financiero, establecidas en los párrafos 35 a 57, con relación a los activos financieros diferentes del efectivo que han sido utilizados para cancelar el pasivo. Si no se cumplen tales criterios, los activos transferidos no serán dados de baja en el balance de situación general de la empresa que los haya entregado, y la empresa que ha realizado la transferencia reconocerá una nueva obligación, relacionada con los activos cedidos, que puede ser igual al pasivo dado de baja.
61. Un intercambio, entre un prestatario y un prestamista, de instrumentos de deuda cuyas condiciones sean significativamente diferentes, es una cancelación de la vieja deuda, que debe producir su baja en cuentas y el reconocimiento de un nuevo instrumento de deuda. De forma similar, una modificación sustancial de los términos de un instrumento de deuda existente (se produzca o no a causa de las dificultades financieras del deudor), debe ser contabilizado como si se hubiera producido la cancelación de la antigua deuda.
62. Para los propósitos de aplicación del párrafo 61, las condiciones serán sustancialmente diferentes si el valor presente descontado de los flujos de efectivo bajo las nuevas circunstancias, teniendo en cuenta todas las comisiones pagadas y recibidas en la operación, difiere al menos un 10% del valor presente descontado que arrojarían los flujos de efectivo restantes para el instrumento original de deuda. Si el intercambio de los instrumentos de deuda, o la modificación de las condiciones, se contabiliza como una cancelación, todos los costos o comisiones en los que se haya incurrido se reconocerán como parte de la ganancia o pérdida por dicha cancelación. Si el citado intercambio o modificación no se contabiliza como una cancelación, todos los costos o comisiones incurridos serán ajustes al valor en libros del pasivo, que se amortizarán a lo largo de la vida útil restante del préstamo modificado.
63. La diferencia entre el valor en libros de un pasivo (o de una parte del mismo) cancelada o transferida a un tercero, incluyendo en el mismo los costos relacionados que no hayan sido objeto de amortización, y el importe pagado por él debe ser llevado a la ganancia o la pérdida neta del periodo.
64. En algunos casos, el acreedor libera de su obligación de pago al deudor, pero al mismo tiempo asume una obligación de pago en caso de insolvencia de la parte que tiene la obligación fundamental de satisfacer ahora la deuda. En tal circunstancia, el deudor:
(a) reconocerá un nuevo pasivo financiero, por el valor razonable de la obligación asumida por la garantía, y
(b) reconocerá una pérdida o una ganancia igual a la diferencia entre (i) el importe de la totalidad de los pagos recibidos y (ii) el valor en libros del pasivo financiero original (incluyendo en el mismo los costos relacionados no amortizados todavía) menos el valor razonable del nuevo pasivo financiero.
Baja de una parte del pasivo financiero o baja acompañada de la aparición de un nuevo activo o pasivo de carácter financiero
65. Si la empresa transfiere una parte de cierto pasivo financiero a terceros, reteniendo para sí la otra parte, o si la empresa transfiere la totalidad de un pasivo financiero y, al hacerlo, crea un nuevo activo financiero o asume un nuevo pasivo financiero, debe contabilizar las anteriores transacciones de la forma establecida en los párrafos 47 a 56.
MEDICIÓN
Medición inicial de activos y pasivos de carácter financiero
66. Al proceder a reconocer, inicialmente, un activo o un pasivo de carácter financiero, la empresa debe proceder a registrarlos por su costo, que será el valor razonable de la contraprestación que se haya dado (en el caso de un activo) o que se haya recibido (en el caso de un pasivo) a cambio de los mismos. Los costos de transacción deben ser incluidos en la medición inicial de todos los activos y los pasivos de carácter financiero.
67. El valor razonable de la contrapartida dada o recibida a cambio se puede determinar, normalmente, con referencia al precio de la transacción o a otros precios de mercado. Si tales precios de mercado no se pudieran determinar de forma fiable, el valor en libros de la contraprestación se estimará como la suma de todos los flujos de efectivo, ya sean cobros o pagos, que habrán de ser descontados, si el efecto de practicar esta actualización fuera significativo, utilizando la tasa o tasas de mercado existentes para instrumentos similares (en términos de divisa, plazo, tasa de interés y otros factores a considerar), según las condiciones que tendría un eventual emisor con la misma clasificación crediticia (véase el párrafo 11 de la NIC 18, Ingresos). Como excepción a lo establecido en el párrafo 66, el párrafo 160 exige que determinadas pérdidas y ganancias sean consideradas como parte de la medición inicial del costo del activo relacionado al que se está dando cobertura.
Medición posterior de activos financieros
68. A los efectos de medir los activos financieros, en un momento posterior al del reconocimiento inicial, esta Norma distingue cuatro categorías dentro de este tipo de instrumentos:
(a) préstamos y partidas por cobrar originados por la empresa, que no se mantienen para su negociación;
(b) inversiones que se desean mantener hasta su vencimiento;
(c) activos financieros disponibles para su venta, y
(d) activos financieros negociables.
69. Tras el reconocimiento inicial, la empresa debe medir los activos financieros, incluyendo entre ellos los derivados que posean la cualidad de activos, a sus correspondientes valores razonables, sin deducir ningún costo de transacción en el que se pudiera incurrir por venta o cesión de los mismos, salvo en los siguientes casos de activos financieros, que deben medirse según lo que establece el párrafo 73:
(a) préstamos y partidas por cobrar originados por la empresa, que no se mantienen para su negociación;
(b) inversiones que se desean mantener hasta su vencimiento;
(c) cualquier activo financiero que no tenga precio de cotización en un mercado activo, y cuyo valor razonable no pueda ser medido de forma fiable (véase el párrafo 70).
Los activos financieros que hayan sido señalados como rúbricas objeto de cobertura, están sometidos a las reglas de medición fijadas por la contabilidad de las operaciones de cobertura, que se establecen en los párrafos 121 a 165 de esta Norma.
70. Existe la presunción de que es posible determinar el valor razonable de la mayoría de los activos financieros, siempre que estén clasificados como disponibles para la venta o mantenidos para negociación. No obstante, tal presunción puede ser relajada para el caso de una inversión en un instrumento de capital (incluyendo en esta categoría los instrumentos que sean, sustancialmente, instrumentos de capital - véase el párrafo 71 - ) que no tiene un precio de cotización en un mercado activo, y para el cual se han mostrado claramente inapropiados o inaplicables otros métodos de estimación del valor razonable. La presunción anterior puede también ser relajada para un instrumento derivado que esté vinculado a, y que debe ser cancelado por la entrega de, tales instrumentos financieros no cotizados. Véanse los párrafos 95 a 102, donde se contienen directrices para estimar el valor razonable en estos casos.
71. Un ejemplo de inversiones que son, en esencia, un instrumento de capital, son los derechos especiales de participación en beneficios (bonos de disfrute), sin un plazo específico de caducidad, cuyas rentas están en función de los rendimientos obtenidos por la empresa.
72. Si se debe medir un activo financiero a su valor razonable, y este valor fuera menor que cero, se procedería a contabilizar como un pasivo financiero, como se establece en el párrafo 93.
73. Los activos financieros excluidos de la medición por su valor razonable, según lo establecido en el párrafo 69, siempre que tengan un plazo fijo de vencimiento, deben ser valorados a su costo amortizado, utilizando el método del interés efectivo. En el caso de que no tengan plazo fijo de vencimiento, deberán ser valorados al costo. Todos los activos financieros están sujetos a revisión periódica para detectar un deterioro de valor, según lo establecido en los párrafos 109 a 119.
74. Las partidas por cobrar a corto plazo, en las que no se establezca una tasa de interés, se medirán, normalmente, según el importe que consta en la factura original, a menos que el efecto de la imputación de intereses pudiese resultar significativo.
75. Los préstamos y partidas por cobrar, originados por la empresa, que no se mantengan con propósitos de negociación, se medirán a su costo amortizado, sin tener en consideración la eventual intención de la empresa de conservarlos hasta el vencimiento.
76. En el caso de los instrumentos financieros con interés variable, el proceso de reestimación periódica de los flujos de efectivo, para reflejar los movimientos experimentados en las tasas de interés de mercado, cambia la tasa efectiva de rendimiento atribuida a los activos. Tales cambios en los flujos de efectivo se reconocerán a lo largo del periodo de vida restante del activo, o bien en la próxima fecha de reconsideración del valor siempre que el activo tenga cotización en el mercado. En el caso de un activo financiero de interés variable, cuyo reconocimiento inicial se haya hecho a un valor igual al principal a reembolsar en el vencimiento, la reestimación de los pagos futuros de intereses no tendrá, normalmente, un efecto significativo en el valor en libros del instrumento.
77. El ejemplo siguiente sirve para ilustrar cómo están relacionados los costos de transacción con la medición inicial y posterior de los activos financieros negociables. El activo en cuestión se adquirió por 100, más una comisión de compra de 2. Inicialmente, se valoró por un importe de 102. En la siguiente fecha de emisión de los estados financieros, el precio de mercado del activo seguía siendo de 100. Si el activo hubiera sido vendido en ese momento, se hubiera pagado una comisión de venta por importe de 3. En tal caso, el activo se habría valorado por 100 (sin considerar el efecto de la posible comisión de venta), y se hubiera procedido a reconocer una pérdida de 2 en la ganancia o en la pérdida neta para el periodo.
78. La empresa aplicará la NIC 21, Efectos de las Variaciones en las Tasas de Cambio de las Divisas, a los activos financieros que son de carácter monetario, según la citada Norma, y están expresados en moneda extranjera. Según lo establecido en la NIC 21, cualquier pérdida o ganancia por diferencias de cambio en activos monetarios, se integrará en la ganancia o la pérdida neta del periodo. Constituyen una excepción a la regla anterior las partidas monetarias que están señaladas como instrumentos de cobertura de flujos de efectivo (véanse los párrafos 121 a 165). Todo cambio que se reconozca, por modificación del valor razonable de tal partida monetaria, salvo los originados por las diferencias de cambio en moneda extranjera, debe ser contabilizado según se establece en el párrafo 103. Con respecto a los activos financieros que no son partidas monetarias según la NIC 21 (por ejemplo, los instrumentos de capital), los cambios experimentados en el valor en libros, incluyendo todos los componentes de tal cambio que se relacionen con diferencias de cotización de las monedas extranjeras, se contabilizan según lo establecido en el párrafo 103. Según las disposiciones sobre contabilidad de las coberturas que contiene esta Norma (párrafos 121 a 165), si existiera una relación de cobertura entre un activo monetario no derivado y un pasivo de la misma naturaleza, los cambios en los valores razonables de tales instrumentos financieros se incluirían en la ganancia o la pérdida neta del periodo en el que tuvieran lugar esos cambios.
Inversiones financieras que se mantienen hasta el vencimiento
79. Se debe considerar que una empresa no tiene la intención efectiva de conservar hasta su vencimiento la inversión en un determinado activo financiero, siempre que se cumpla una cualquiera de las siguientes condiciones:
(a) la empresa en cuestión tiene intención de mantener el activo financiero sólo por un periodo de carácter indefinido;
(b) la empresa está dispuesta a vender el activo financiero (salvo en el caso de que surja alguna situación no recurrente que no haya podido ser anticipada de forma razonable por la entidad) en respuesta a cambios en las tasas del mercado o en los riesgos, necesidades de liquidez, cambios en la disponibilidad o rendimiento de los activos alternativos, cambios en las fuentes de financiación o los plazos, o bien variaciones en los riesgos de cambio en moneda extranjera, o bien si
(c) el emisor tiene derecho de reembolsar el activo financiero por un importe significativamente menor de su costo amortizado.
80. Un título de deuda que tenga asociada una tasa de interés variable, puede satisfacer perfectamente el criterio para ser calificado como inversión financiera que se desea mantener hasta su vencimiento. La mayoría de los títulos de las acciones no pueden calificarse como inversiones que se mantienen hasta su vencimiento, ya sea por causa de su vida indefinida (como es el caso de las acciones ordinarias), o porque los importes que el tenedor de los mismos va a recibir pueden cambiar de una forma no predeterminada (como es el caso de las opciones sobre acciones, vales y derechos de suscripción de acciones). Con relación a las inversiones financieras mantenidas hasta el vencimiento, los pagos fijos o determinables, y el vencimiento a plazo fijo, implican un acuerdo contractual que define las cantidades y los plazos de pago al tenedor, tales como pagos de intereses y reembolso del principal de la deuda.
81. Un activo financiero que sea amortizable a voluntad del emisor, satisface los criterios de las inversiones mantenidas hasta el vencimiento, si el tenedor tiene la intención y la capacidad de conservarlo hasta que sea amortizado anticipadamente o hasta su vencimiento máximo, siempre que el tenedor vaya a recuperar sustancialmente todo su valor en libros. La opción de comprarlo, para amortizarlo, si se ejerce, simplemente acelera el vencimiento del activo. Sin embargo, si el activo financiero se va a amortizar de forma que el tenedor puede no recuperar una parte sustancial de su valor en libros, no se clasificará como mantenido hasta su vencimiento. La empresa considerará cualquier eventual prima pagada, así como los costos de transacción capitalizados, con el fin de determinar si el valor en libros del activo va a ser recuperado de forma sustancial.
82. Un activo financiero que sea amortizable a voluntad del tenedor (esto es, que el poseedor tenga el derecho de exigir al emisor el reembolso o el rescate del mismo antes del vencimiento previsto), se clasificará como mantenido hasta el vencimiento sólo si el tenedor tiene la intención efectiva, y además la capacidad, de conservarlo hasta el vencimiento sin ejercer el derecho de exigir su amortización anticipada.
83. La empresa no debe proceder a clasificar a un activo financiero como mantenido hasta el vencimiento si, en el transcurso del presente periodo o durante los dos periodos contables precedentes, ha vendido, transferido o ejercido una opción de venta, por importe mayor que una cantidad insignificante de ese tipo de activo antes de su vencimiento (la significatividad del importe debe evaluarse en relación con el conjunto de inversiones de la cartera que se va a mantener hasta el vencimiento), salvo que las citadas operaciones hayan sido:
(a) ventas muy próximas al vencimiento, o a la fecha de ejercicio de las opciones de compra, de manera que los cambios en las tasas de interés de mercado no hayan tenido un efecto significativo en el valor razonable del activo financiero;
(b) ventas después de que la empresa haya cobrado todo el principal del activo financiero original, a través de los pagos programados de antemano o los prepagos, o bien
(c) ventas debidas a un suceso aislado que está fuera del control de la empresa, que no tiene la naturaleza de recurrente y que no ha podido ser anticipado, de forma razonable, por la entidad.
En los párrafos 90 a 92 se abordan los problemas de las reclasificaciones entre activos valorados a su valor razonable y al costo amortizado.
84. Según lo establecido en esta Norma, el valor razonable es una medida más apropiada que el costo amortizado para la mayoría de los activos financieros. La clasificación de activos mantenidos hasta su vencimiento es una excepción, pero sólo se aplica si la empresa tiene la intención y capacidad efectivas para conservar la inversión en cuestión hasta su vencimiento. Cuando, por las actuaciones de la empresa, se ponga en duda su intención o capacidad para conservar las inversiones financieras hasta el momento de su vencimiento, lo establecido en el párrafo 83 establece la excepción por un periodo razonable de tiempo.
85. Un “escenario de desastre” que es extremadamente poco probable, tal como la insolvencia de un banco o una situación similar en una compañía de seguros, no puede ser previsto, de forma razonable, por la empresa cuando esté decidiendo si tiene la intención y capacidad efectivas de mantener la inversión financiera hasta su vencimiento.
86. Las ventas previas a la fecha de vencimiento podrían satisfacer la condición contemplada en el párrafo 83 - y por tanto no causar dudas sobre la intención de la empresa de conservar otras inversiones hasta el momento del vencimiento -, en el caso de que sean debidas a:
(a) un deterioro significativo en la calificación crediticia del emisor;
(b) un cambio en la legislación fiscal que elimine, o reduzca significativamente, la situación de exención de que gozaban anteriormente las inversiones que se mantenían hasta su vencimiento (pero no un cambio en la misma legislación que revise las tasas impositivas marginales aplicables a los ingresos por intereses);
(c) una combinación importante de negocios o la venta de una parte significativa de la entidad (por ejemplo la enajenación de un segmento), para las que sea necesaria la venta o transferencia de las inversiones que, en principio, se pretendían conservar hasta el vencimiento, con el fin de mantener la posición previa de riesgo de tasa de interés o la política de riesgos de crédito (aunque la combinación de negocios, por sí misma, constituye un suceso que está dentro del control de la empresa, los cambios que debe efectuar en su cartera de inversiones financieras para mantener la posición de riesgo de tasa de interés, o la política de riesgos de crédito, pueden ser una consecuencia de la propia combinación, que no se ha podido prever ni anticipar);
(d) un cambio en la legislación o en la regulación del mercado que modifique significativamente lo que se considera como inversión permitida, o bien el nivel máximo posible de ciertos tipos de inversiones, cuyo efecto haya sido la desapropiación obligatoria de inversiones que la empresa pensaba en principio mantener hasta su vencimiento;
(e) un aumento significativo de los requisitos de capital del sector al que pertenezca la empresa, decidido por el organismo regulador, que haya provocado una reducción del tamaño de la cartera, al obligar a la empresa a vender inversiones que pensaba conservar en principio hasta su vencimiento, o bien
(f) un incremento significativo de la ponderación de los riesgos atribuidos a las inversiones mantenidas hasta su vencimiento, decidida por el organismo regulador que interviene en la fijación del capital a partir de los riesgos relativos asumidos por las inversiones de la entidad.
87. Se habrá de considerar que la empresa no tiene demostrada su capacidad de mantener la inversión en un activo financiero, emitido a plazo fijo, hasta su vencimiento, si no se cumple una cualquiera de las siguientes condiciones:
(a) no dispone de recursos financieros disponibles en cuantía suficiente como para financiar la inversión hasta el vencimiento, o bien
(b) está sujeta a determinados condiciones, sean o no de tipo legal, que podrían frustrar su intención de conservar el activo financiero hasta el vencimiento (no obstante, la posible existencia de una opción de compra poseída por el emisor no tiene por qué frustrar, necesariamente, la intención de mantener el activo hasta su vencimiento - véase a este respecto el párrafo 81 -).
88. Otras circunstancias, distintas de las descritas en los párrafos 79 a 87, pueden también indicar que la empresa no tiene la intención o capacidad efectivas de mantener una determinada inversión financiera hasta su vencimiento.
89. La empresa evaluará su intención y capacidad efectiva para mantener hasta el vencimiento las inversiones financieras calificadas como tales, no sólo en el momento de la adquisición inicial, sino también en cada fecha del balance de situación general.
90. Si, por causa de cambios en la intención o la capacidad efectiva de la empresa, no fuera apropiado medir contablemente al costo amortizado una inversión financiera mantenida hasta el vencimiento, ésta deberá ser reexpresada en función de su valor razonable, y la diferencia entre su valor en libros anterior y el nuevo valor razonable deberá tratarse contablemente según lo establecido en el párrafo 103.
91. De la misma manera, si en un momento dado se pudiese disponer de una valoración fiable para una inversión financiera, que antes no la tenía, el activo en cuestión deberá ser medido en función de su valor razonable, y la diferencia que pudiera existir entre éste y el valor en libros anterior deberá tratarse contablemente según lo establecido en el párrafo 103.
92. Si, por causa de cambios en la intención o la capacidad efectiva de la empresa, o si se da la rara circunstancia de no poder disponer con posterioridad de la información sobre el valor razonable, o bien porque hayan pasado los “dos periodos contables precedentes”, a que hace referencia el párrafo 83, resulta más apropiado medir contablemente un activo financiero a su costo amortizado que a su valor razonable, el mismo importe en libros del valor razonable existente en ese momento se convertirá en el nuevo costo amortizado. En el caso de que se hayan reconocido anteriormente pérdidas o ganancias, relativas al activo en cuestión, que habían sido llevados directamente al patrimonio neto de acuerdo con lo establecido en el párrafo 103, deben tratarse contablemente como sigue:
(a) Si se trata de un activo financiero con vencimiento a fecha fija, cualquier ganancia o pérdida relativa al mismo que se haya llevado directamente al patrimonio neto, deberá ser objeto de amortización o imputación a lo largo de la vida restante de la inversión mantenida hasta el vencimiento. Las diferencias que se produzcan, entre el nuevo costo amortizado y el valor que vaya a tener al vencimiento, deberán amortizarse a lo largo de la vida restante del activo financiero, como si fueran ajustes en el rendimiento del elemento, similar a la amortización de la prima o del descuento.
(b) Si, por el contrario, se trata de un activo financiero sin fecha fija de vencimiento, cualquier ganancia o pérdida relativa al mismo, que se haya llevado directamente al patrimonio neto, debe dejarse en el patrimonio hasta que el activo en cuestión sea objeto de venta, o bien de otro tipo de desapropiación, en cuyo momento serán llevadas al resultado neto del periodo correspondiente.
Medición posterior de pasivos financieros
93. Tras el reconocimiento inicial, la empresa debe valorar todos los pasivos financieros por su costo amortizado, salvo los pasivos mantenidos para su negociación y los instrumentos derivados que tengan la condición de pasivos. Después del reconocimiento inicial, la empresa debe proceder a medir los pasivos mantenidos para negociación, así como los derivados que sean pasivos, a su valor razonable, excepto en el caso de los pasivos financieros derivados que están vinculados y deben ser liquidados mediante la entrega de un instrumento de capital no cotizado, cuyo valor razonable no puede ser determinado de forma fiable, que deben medirse al costo. Los pasivos financieros que estén señalados como rúbricas cubiertas, están sometidos a las reglas de medición contenidas en los párrafos 121 a 165 de esta Norma.
94. La empresa aplicará la NIC 21, Efectos de las Variaciones en las Tasas de Cambio de las Divisas, a los pasivos financieros que, según la citada Norma, sean partidas monetarias cuyo valor está expresado en moneda extranjera. Según lo establecido en la NIC 21, las pérdidas o ganancias en cambio procedentes de partidas monetarias, se han de llevar a la ganancia o pérdida neta del periodo. La excepción a la regla está constituida por las partidas monetarias que están señaladas como instrumentos de cobertura sobre flujos de efectivo (véanse los párrafos 121 a 165). Todas las demás variaciones en el valor razonable de tales partidas monetarias, exceptuando las diferencias de cambio en moneda extranjera, se contabilizarán según lo que indica el párrafo 103. Con respecto a los pasivos financieros que no son partidas monetarias según la NIC 21 (tales como algunos tipos de capital preferente obligatoriamente rescatable, emitidos por la empresa), la contabilización de cualquier modificación en el valor razonable, incluyendo los componentes de esta variación que puedan estar relacionados por diferencias de cambio en moneda extranjera, se contabilizará según indica el citado párrafo 103. En función de lo establecido respecto a la contabilización de las operaciones de cobertura en esta Norma (párrafos 121 a 165), si existe una relación de cobertura entre un activo monetario, que no sea derivado, y un pasivo monetario que tampoco tenga ese carácter, los cambios en los valores razonables de ambos instrumentos financieros deben ser incluidos en la ganancia o la pérdida neta del periodo.
Consideraciones acerca de la determinación del valor razonable
95. Se puede afirmar que el valor razonable es determinable con fiabilidad si (a) la variabilidad en el rango posible de estimaciones del valor razonable no es significativo para el instrumento en cuestión, o (b) si las probabilidades de las diferentes estimaciones, dentro del rango, pueden ser evaluadas y usadas para el cálculo del citado valor. Con frecuencia, la empresa será capaz de realizar una estimación, del valor razonable del instrumento financiero, que sea suficientemente fiable para su uso en los estados financieros. De forma ocasional, la variabilidad en el rango de las cifras posibles del valor razonable puede ser tan grande, y las probabilidades correspondientes a los diferentes valores posibles pueden ser tan difíciles de evaluar, que la utilidad de una única cifra estimativa del valor razonable quede en entredicho.
96. Entre las situaciones en las que el valor razonable se puede medir con fiabilidad se encuentran las siguientes: (a) un instrumento financiero para el que existe un precio de cotización público, procedente de un mercado activo donde se negocie tal instrumento; (b) un instrumento de deuda que ha sido objeto de clasificación crediticia por parte de una agencia especializada, y cuyos flujos de efectivo pueden estimarse de forma razonable, y (c) un instrumento financiero para el cual existe un modelo apropiado de medición, y para el cual los datos de entrada del modelo pueden ser medidos de forma razonable porque proceden de precios provenientes de mercados activos.
97. El valor razonable de un activo financiero, o el de un pasivo financiero, puede ser determinado utilizando uno de los diferentes métodos generalmente aceptados. Las técnicas de valoración deben incorporar las hipótesis que los participantes en el mercado utilizarían en sus mejores estimaciones de los valores razonables, entre las que se incluyen las suposiciones respecto de porcentajes de liquidaciones anticipadas, así como las tasas estimadas de insolvencia, de interés o de tasas de descuento. En el párrafo 167 (a) se exige dar información del método utilizado para la estimación de los valores razonables, así como de las hipótesis significativas aplicadas en la estimación.
98. Implícita en la definición de valor razonable está la presunción de que la empresa es un negocio en marcha, sin ningún propósito o necesidad de ser liquidada, ni de recortar de forma importante la escala de sus operaciones o tener que realizar una transacción forzada por condiciones adversas. El valor razonable, por tanto, no es el importe que la empresa podría recibir o pagar en una transacción forzada, en una liquidación involuntaria o en una venta en caso de dificultades financieras. No obstante, la empresa ha de tener en cuenta sus circunstancias presentes, al determinar el valor razonable de sus activos y pasivos de carácter financiero. Por ejemplo, el valor razonable de un activo financiero que la empresa ha decidido vender a cambio de efectivo en un futuro inmediato, se determinará estimando la cantidad que espera recibir por tal venta. El importe del efectivo a obtener por una venta inmediata estará afectado por factores tales como la liquidez y profundidad actuales del mercado de tal activo.
99. La existencia de precios públicos de cotización en un mercado activo constituye, normalmente, la mejor evidencia del valor razonable. El precio de cotización apropiado para un activo que se tenga o para un pasivo que se quiera emitir es, normalmente, el precio corriente vendedor y, para el caso de un pasivo que se desee adquirir o un pasivo que se posea ya, el precio corriente comprador en tal mercado. Cuando los precios actuales de comprador y vendedor no estén disponibles, el precio de la transacción más reciente puede suministrar evidencia acerca del valor razonable corriente, suponiendo que no se ha producido ningún cambio, de carácter significativo, en las circunstancias económicas, desde la fecha de la transacción hasta la fecha de los estados financieros. Cuando la empresa ha compensado posiciones de activo con otras de pasivo, puede utilizar con toda propiedad precios medios de mercado a la hora de establecer los valores razonables.
100. Si el mercado para un determinado instrumento financiero no es un mercado activo, las cotizaciones públicas pueden tener que ser debidamente ajustadas para llegar a una medida fiable del valor razonable. Si la actividad en el mercado es infrecuente, o el mercado no está bien establecido (como es el caso de muchos mercados no organizados), o bien se contratan volúmenes relativamente pequeños del instrumento financiero cuyo valor se está determinando, los precios de cotización pueden no ser indicativos del valor razonable del instrumento. En algunos casos, cuando el volumen negociado sea pequeño, puede ser posible obtener cotizaciones para lotes grandes recurriendo a uno de los agentes que determinan el precio de ese instrumento. En otras circunstancias, así como cuando no esté disponible un precio de cotización, pueden utilizarse técnicas de estimación para determinar el valor razonable, con suficiente fiabilidad como para cumplir las exigencias de esta Norma. Entre estas técnicas, que están bien establecidas, en los mercados financieros, se incluyen las referencias al valor corriente en el mercado para otros instrumentos que son, sustancialmente, iguales al que se está midiendo, así como el análisis de flujos de efectivo y los modelos de precios de las opciones. Al aplicar el análisis de flujos de efectivo descontados, la empresa utilizará una tasa o tasas de descuento igual a la tasa de rendimiento que se de en el mercado, para instrumentos financieros que posean, en esencia, las mismas condiciones y características, entre las que se tendrán en cuenta la clasificación crediticia del deudor, el plazo residual sobre el que se fija la tasa de interés del contrato, el plazo existente para reembolsar el principal y la moneda extranjera en la que vayan a realizarse dichos pagos.
101. Si no existiera un precio de mercado para un instrumento financiero, considerado en su conjunto, pero existen mercados para sus partes componentes, el valor razonable se construirá a partir de los precios de mercado que sean relevantes al caso concreto. Si no existiera un mercado para un determinado instrumento financiero, pero existe para un instrumento similar, el valor razonable se puede construir a partir del precio de mercado del instrumento con características similares.
102. Hay muchas situaciones, distintas de las que han sido enumeradas en los párrafos 95 a 101, en las cuales es posible que no resulte importante la eventual variabilidad en el rango de las estimaciones. Por otra parte es, normalmente, posible estimar el valor razonable de un activo que la empresa ha adquirido a un tercero. Es poco probable que una empresa compre un instrumento financiero del cual, tras la adquisición, no sea capaz de obtener una medida asequible del valor razonable. En el Marco Conceptual del IASC se establece que “en muchos casos, cuando el costo o valor debe estimarse, el uso de estimaciones razonables es una parte esencial de la preparación de los estados financieros, y no debe menoscabar su fiabilidad”.
Pérdidas y ganancias por la reexpresión del valor en libros en función del valor razonable
103. Toda ganancia o pérdida que haya surgido de un cambio en el valor razonable correspondiente a un activo o pasivo, de carácter financiero, que no forma parte integrante de una operación de cobertura (véanse los párrafos 121 a 165), debe ser objeto del siguiente tratamiento contable:
(a) la ganancia o la pérdida de un activo o pasivo, de carácter financiero, mantenido para negociación, debe ser incluida en la ganancia o la pérdida neta del periodo en el que hayan surgido (a este respecto, un instrumento derivado debe siempre ser considerado como mantenido para propósitos de negociación, a menos que haya sido señalado como instrumento de cobertura - véase el párrafo 122);
(b) la ganancia o la pérdida de un activo financiero disponible para la venta debe ser
(i) o bien incluida en la ganancia o pérdida neta del periodo en el que ha surgido,
(ii) o bien llevada directamente al patrimonio neto, revelando información sobre este hecho en el estado de cambios en el patrimonio neto (véanse los párrafos 86 a 88 de la NIC 1, Presentación de Estados Financieros), hasta que el activo financiero sea vendido, reembolsado o desapropiado por otro medio, o hasta que se determine que el activo en cuestión ha sufrido un deterioro de valor (véanse los párrafos 117 a 119), en cuyo momento las ganancias o pérdidas acumuladas, previamente reconocidas como componentes del patrimonio neto, deben ser incluidas en la ganancia o la pérdida neta del periodo.
104. Una empresa debe escoger, de entre las políticas contables descritas en los apartados (b)(i) y (b)(ii) del párrafo 103, su propia política contable, y debe aplicarla a todos los activos financieros disponibles para su venta (excepto en operaciones de cobertura - véase el párrafo 121 - ).
105. En la NIC 8, Ganancia o Pérdida Neta del Periodo, Errores Fundamentales y Cambios en las Políticas Contables, se establece que sólo puede efectuarse un cambio voluntario en una política contable si, de tal modificación, resulta una presentación más apropiada de los sucesos y transacciones en los estados financieros de la empresa en cuestión. El Comité cree que es altamente improbable que se produzca este efecto beneficioso en el caso de cambios entre los tratamientos descritos en los apartados (b)(i) y (b)(ii), del anterior párrafo 103.
106. Si la empresa procede a reconocer las compras de los activos financieros utilizando el método contable de la fecha de liquidación (véase el párrafo 30), en el caso de activos que se contabilicen al costo o al costo amortizado, no debe reconocer ningún cambio que se produzca en el valor razonable del activo a recibir, durante el periodo que va desde la fecha de la negociación y la fecha de la liquidación (salvo los deterioros de valor). Para activos que se reexpresen a su valor razonable, sin embargo, el cambio en tal valor razonable debe ser objeto de reconocimiento, en la ganancia o la pérdida neta del periodo, o bien dentro del patrimonio neto, según resulte apropiado, en virtud de lo establecido en el párrafo 103.
107. Puesto que la calificación de un activo financiero como mantenido para su negociación, se hace a partir del objetivo para el que fue inicialmente adquirido, la empresa no debe proceder a reclasificar sus activos financieros que han sido reexpresados según el valor en libros, salvo si pertenecen a la categoría de negociables, mientras los mantenga en su poder. La empresa debe proceder a reclasificar un activo financiero, e incluirlo dentro de la categoría de negociable, sólo si hay evidencia de un comportamiento reciente de realización de beneficios a corto plazo, que justifique tal reclasificación (véase el párrafo 21).
Pérdidas y ganancias en los activos y pasivos de carácter financiero que no se han reexpresado según su valor razonable
108. Para aquéllos activos y pasivos, de carácter financiero, que se lleven contablemente a su costo amortizado (párrafos 73 y 93), se reconocerá una pérdida o una ganancia, en los resultados netos del periodo, cuando el elemento en cuestión cause baja en las cuentas o se dé un deterioro de valor, así como a través del proceso de amortización financiera. No obstante, si existe una relación de cobertura entre tales activos y pasivos, de carácter financiero (partidas cubiertas) y un instrumento de cobertura como los que se describen en los párrafos 121 a 152, la contabilización de las eventuales ganancias o pérdidas debe hacerse siguiendo lo establecido en los párrafos 153 a 164.
Deterioro del valor e incobrabilidad en activos financieros
109. Se producirá un deterioro del valor, en un activo financiero, cuando su valor en libros sea mayor que su importe recuperable estimado. La empresa debe evaluar, en cada fecha del balance de situación general, si existe evidencia objetiva de que uno de los activos financieros, o un grupo de ellos, pueden haber visto deteriorarse su valor. Si existiera tal tipo de evidencia, la empresa deberá proceder a estimar el importe recuperable del activo o grupo de activos en cuestión, y reconocer el correspondiente deterioro del valor de acuerdo con el párrafo 111 (para activos financieros contabilizados al costo amortizado), o con el párrafo 117 (para activos financieros reexpresados a su importe recuperable).
110. La evidencia objetiva de que un activo o grupo de activos, de carácter financiero, ha deteriorado su valor inesperadamente o es incobrable, incluye información que llame la atención del tenedor del activo y se refiera a:
(a) dificultades financieras significativas por parte del emisor;
(b) incumplimientos actuales de las cláusulas contractuales, tales como faltas o fraudes en el pago de los intereses o el principal;
(c) existencia de concesiones del prestamista al prestatario, por razones económicas o legales relativas a las dificultades financieras del prestatario, que el prestamista en otro caso no hubiera otorgado;
(d) una alta probabilidad de quiebra u otro tipo de insolvencia financiera del emisor;
(e) reconocimiento de una pérdida por deterioro de valor, para tal activo, en algún periodo contable anterior;
(f) la desaparición de un mercado activo para el activo financiero en cuestión, debido a dificultades financieras, o bien
(g) un patrón histórico de comportamiento, en los cobros de créditos comerciales, que indique la imposibilidad de recuperar el importe completo del valor nominal de una determinada cartera de partidas por cobrar.
La desaparición de un mercado activo, porque las acciones de una empresa no van a ser cotizadas en el futuro, no es de por sí una evidencia del deterioro de valor. La rebaja en la clasificación crediticia de la empresa tampoco es, de por sí, evidencia de pérdida de valor, aunque puede ser indicativo de tal pérdida cuando se la considera conjuntamente con otra información disponible.
Activos financieros contabilizados al costo amortizado
111. Si es probable que una empresa no sea capaz de cobrar todos los importes que se le adeudan (principal e intereses), de acuerdo con las condiciones contractuales, de los préstamos, créditos comerciales o inversiones financieras mantenidas hasta el vencimiento que se llevan al costo amortizado, se habrá producido un deterioro en el valor de esos activos. El importe de la pérdida es la diferencia entre el valor en libros del activo en cuestión y el valor presente de los flujos de efectivo futuros esperados, descontados a la tasa de interés efectiva original del instrumento financiero (importe recuperable). Los flujos de efectivo correspondientes a los créditos comerciales a corto plazo no son, generalmente, objeto de descuento (véase el párrafo 74). El valor en libros del activo debe ser reducido a su importe recuperable estimado, ya sea rebajando directamente su saldo o a través de una cuenta correctora. El importe del deterioro correspondiente debe ser incluido en la ganancia o la pérdida neta del periodo.
112. Tanto el deterioro de valor como la incobrabilidad pueden ser medidos y reconocidos individualmente, para activos financieros que sean significativos por su valor individual. No obstante, los deterioros de valor y de cobrabilidad pueden también ser objeto de medición y reconocimiento para toda la cartera, distinguiendo grupos de activos financieros similares.
113. El deterioro de valor de un activo financiero, que se contabiliza a su costo amortizado, se mide utilizando la tasa de interés efectiva del instrumento financiero original, puesto que el descuento mediante la tasa de interés de mercado podría, de hecho, imponer una medición a valor razonable en los activos financieros que, según esta Norma, serían evaluados a su costo amortizado. Si un préstamo, partida por cobrar o inversión que se mantiene hasta el vencimiento, tiene una tasa de interés variable, la tasa de descuento, a los efectos de calcular el importe recuperable, siguiendo el párrafo 111, es la tasa o tasas efectivas de interés determinadas según el contrato. Como sustitutivo para tal valor razonable, el titular del crédito puede evaluar el deterioro del importe razonable, en un instrumento financiero, utilizando un precio de mercado observable. Si el activo está sirviendo de garantía y es probable que sea ejecutada, el tenedor evaluará el deterioro de valor a partir del valor razonable de la garantía.
114. Si, en un periodo posterior, el importe de la pérdida por deterioro de valor o la pérdida por incobrabilidad disminuyen, y tal decremento puede relacionarse, de forma objetiva, con un suceso ocurrido tras el reconocimiento contable de la minusvalía (por ejemplo una mejora en la clasificación crediticia del deudor), ésta debe retrotraerse, ya sea ajustando directamente el saldo o modificando el saldo de la cuenta correctora utilizada. Esta reversión no debe producir un valor en libros del activo financiero que exceda del costo amortizado que habría resultado, si el deterioro de valor no hubiera sido reconocido, en el momento en que se haya producido la reversión de la corrección valorativa del activo financiero. El importe que se ha revertido debe incluirse en la ganancia o en la pérdida neta del periodo correspondiente.
115. El valor en libros de todo aquel activo financiero que no se lleve contablemente por su importe recuperable, porque éste no pueda ser estimado de forma fiable (párrafo 69.c), debe ser objeto de revisión en cada fecha de cierre de los estados financieros, para detectar las eventuales pérdidas por deterioro del valor, a partir del análisis de los cobros netos esperados. Si hubiera una indicación de pérdida por deterioro, el importe de la misma será la diferencia entre el valor en libros del elemento y el valor presente de los flujos de efectivo esperados, descontados a la tasa de interés presente de mercado para activos financieros similares (importe recuperable).
Ingresos por intereses producidos tras el reconocimiento de una pérdida por deterioro
116. Una vez que se ha registrado un deterioro del valor de un activo financiero, hasta alcanzar su importe recuperable estimado, los ingresos por intereses posteriores se reconocerán utilizando la tasa de interés que fue usada para descontar los flujos de efectivo esperados, cuando se procedió a estimar el importe recuperable. Además, tras el reconocimiento inicial de un deterioro de valor, la empresa procederá a revisar ese activo, por causa de los posibles deterioros del valor en fechas de cierre posteriores (véase el párrafo 110.e). La NIC 18, Ingresos, suministra directrices para reconocer los ingresos por interés en los activos financieros en los que se ha reconocido un deterioro de valor.
Activos financieros reexpresados según su valor razonable
117. Si el deterioro del valor en un activo financiero que se lleva contablemente por su valor razonable (cuando el importe recuperable es menor que su costo original de adquisición) ha sido reconocido directamente en el patrimonio neto, de acuerdo con el apartado (b)(ii) del párrafo 103, y existe evidencia objetiva (véase el párrafo 110), de que el activo en cuestión ha visto deteriorado su valor, el deterioro de valor acumulado, que haya sido reconocido directamente en el patrimonio neto, debe ser retirado del patrimonio neto y llevado como componente de las ganancias o pérdidas netas del periodo, incluso aunque el activo financiero correspondiente no haya sido dado de baja en cuentas.
118. El importe del deterioro del valor que debe ser dado de baja del patrimonio neto, y llevado a la ganancia o la pérdida neta del periodo, es la diferencia entre el costo de adquisición (neto de los reembolsos y amortizaciones del principal efectuados) y el importe razonable presente (para los instrumentos de capital) o el importe recuperable (para los instrumentos de deuda), menos cualquier eventual deterioro de valor en tal activo que hubiera sido reconocido previamente en la ganancia o en la pérdida neta. El importe recuperable de un instrumento de deuda, reexpresado a su valor razonable, es el valor presente de los flujos de efectivo futuros, descontados a la tasa de interés actual de mercado para activos financieros similares.
119. Si, en algún periodo posterior, el valor razonable o el importe recuperable del activo financiero, que se lleva contablemente a su valor razonable, aumenta y este incremento puede ser relacionado, de forma objetiva, con un suceso ocurrido después de que la pérdida fuera reconocida en el resultado neto, la minusvalía puede ser objeto de reversión, incluyendo su importe en el resultado del periodo corriente.
Contabilidad al valor razonable en el caso de ciertas empresas de servicios
120. En algunos países, por causa de las leyes nacionales o por las prácticas aceptadas en el sector, las empresas de ciertos sectores de servicios financieros miden prácticamente todos los activos financieros a su valor razonable. Entre los ejemplos que se pueden citar están, en ciertos países, los fondos de inversión, las sociedades y agencias de valores y las compañías de seguros. Según lo establecido en esta Norma, tales empresas pueden seguir utilizando el valor razonable para medir sus activos financieros, siempre que estas partidas puedan ser clasificadas como disponibles para la venta o como negociables, utilizando la terminología de las definiciones dadas en ella.
Operaciones de cobertura
121. Si se diera una relación de cobertura entre una rúbrica cubierta y su correspondiente instrumento de cobertura, según se describe en los párrafos 122 a 152, la contabilización de las ganancias o las pérdidas correspondientes se debe hacer siguiendo lo establecido en los párrafos 153 a 164.
Instrumentos de cobertura
122. En esta Norma no se establecen restricciones respecto a las circunstancias en las que un instrumento derivado puede ser señalado como de cobertura, a efectos de la contabilización correspondiente, siempre que se cumplan las condiciones del párrafo 142, salvo en el caso de ciertas opciones emitidas (véase el párrafo 124). No obstante, un activo o un pasivo de carácter financiero, que no sean derivados, pueden señalarse como instrumentos de cobertura, a efectos de la contabilización correspondiente, sólo en los casos de cobertura de riesgos en moneda extranjera. La razón de esta limitación reside en las diferentes formas de medir los instrumentos derivados y los no derivados. Siguiendo esta Norma, los derivados se consideran siempre poseídos con propósitos de cobertura o negociación y, por tanto, se miden según su valor razonable (a menos que estén vinculados a, y deban ser liquidados forzosamente, mediante la entrega de un instrumento de capital no cotizado, cuyo valor razonable no se pueda medir de forma fiable), llevando los cambios, experimentados en el valor razonable, a la ganancia o la pérdida neta del periodo, o bien al patrimonio neto en el caso de que se trate de una cobertura de flujos de efectivo. Los instrumentos financieros no derivados, por otra parte, se miden en ocasiones según su valor razonable, llevando los cambios a la ganancia o pérdida neta, y en otras ocasiones se llevan a las cuentas del patrimonio neto, aunque también pueden medirse a veces al costo amortizado. Permitir que los instrumentos financieros no derivados sean señalados, salvo en circunstancias muy limitadas, como instrumentos de cobertura, produciría incoherencias valorativas.
123. Las acciones de una empresa no son activos financieros ni pasivos financieros para la misma, y por lo tanto no pueden ser instrumentos de cobertura.
124. La operación de cobertura implica una compensación de los cambios en los valores razonables, o en los flujos de efectivo, correspondientes a un instrumento de cobertura y a la rúbrica objeto de cobertura. La pérdida potencial en una opción que la empresa emita, podría ser significativamente mayor que la ganancia potencial de valor de la rúbrica cubierta que está relacionada con ella. Esto significaría que opción emitida no se puede considerar eficaz para reducir la exposición a las pérdidas. Por tanto, tal opción emitida no es un instrumento de cobertura, a menos que sea señalada como forma de compensación de una opción suscrita, que podría muy bien estar incorporada a otro instrumento financiero, por ejemplo, una opción emitida utilizada para cubrir una deuda reembolsable a voluntad del emisor. En contraste con lo anterior, una opción comprada puede tener un potencial de ganancias igual o mayor que de pérdidas y, por tanto, podría reducir las pérdidas o ganancias producidas por los cambios en los valores razonables o en los flujos de efectivo. De acuerdo con ello, puede ser calificada como instrumento de cobertura.
125. Las inversiones financieras mantenidas hasta su vencimiento, y contabilizadas a su costo amortizable, pueden suministrar cobertura con respecto a los riesgos de cambio de las partidas en moneda extranjera.
126. Un activo financiero, o un pasivo financiero, cuyos valores razonables no puedan ser determinados de forma fiable, no pueden ser instrumentos de cobertura, salvo en el caso de instrumentos financieros no derivados que (a) estén expresados en moneda extranjera, (b) hayan sido señalados como instrumentos de cobertura del riesgo de diferencias de cambio en moneda extranjera, y (c) cuyo componente de moneda extranjera puede ser medible de forma fiable.
Rúbricas cubiertas
127. Las rúbricas cubiertas pueden ser tanto los activos y pasivos reconocidos en el balance de situación general, como los compromisos en firme o las transacciones futuras no comprometidas todavía, pero altamente probables, que se puedan conocer por anticipado (transacciones previstas). Por otra parte, la partida cubierta puede ser: (a) un único activo, pasivo, compromiso firme o transacción prevista, o (b) un grupo de activos, pasivos, compromisos firmes o transacciones previstas, con similares características en cuanto al riesgo asumido. Al contrario que los préstamos y las partidas a cobrar originados por la propia empresa, las inversiones que se mantienen hasta el vencimiento no pueden ser rúbricas cubiertas con respecto al riesgo de tasas de interés, porque el señalamiento de una de estas rúbricas como a mantener hasta su vencimiento, implica que no se van a contabilizar los cambios correspondientes en las tasas de interés. No obstante, una inversión mantenida hasta el vencimiento puede ser una rúbrica cubierta con respecto a las diferencias de cambio en moneda extranjera o al riesgo de crédito.
128. Si la partida que se pretende cubrir es un activo o pasivo, de carácter financiero, puede constituirse en una rúbrica cubierta respecto a los riesgos asociados con una parte de los flujos de efectivo o del valor razonable, siempre que pueda medirse la eficacia de la citada cobertura.
129. Si la partida que se pretende cubrir es un activo o pasivo, de carácter no financiero, debe procederse a señalarla como rúbrica cubierta, o bien (a) por los riesgos asociados a las diferencias de cambio en moneda extranjera, o bien (b) todos los riesgos que soporte, por causa de la dificultad de aislar y medir la porción apropiada de los cambios en los flujos de efectivo o en el valor razonable, atribuibles a los riesgos específicos distintos de los que están relacionados con las diferencias de cambio.
130. Debido a que los cambios en el precio de un componente o parte de un activo o pasivo, si no son de carácter financiero, no tienen por lo general un efecto predicible y medible por separado en el precio de la partida, que sea comparable al efecto de, por ejemplo, un cambio en las tasas de interés de mercado o el precio de un bono, los activos o los pasivos no financieros podrán ser rúbricas cubiertas únicamente con operaciones que alcancen a la protección de todos los riesgos.
131. Puede señalarse un único instrumento de cobertura para más de un tipo de riesgo, suponiendo que: (a) los riesgos cubiertos pueden ser claramente identificados, (b) la eficacia de la cobertura puede ser demostrada, y (c) es posible asegurar que existe un señalamiento específico para el instrumento financiero y las diferentes posiciones de riesgo.
132. Si se agregan activos similares, o pasivos similares, que se cubren en conjunto, los activos y pasivos individuales del grupo en cuestión compartirán la exposición al riesgo para el que fueron señalados como rúbricas cubiertas. Además, es de esperar que el cambio en el valor razonable que se atribuye al riesgo cubierto, para cada partida individual que pertenezca al grupo, sea aproximadamente proporcional al cambio total en el valor razonable atribuible al riesgo cubierto del conjunto formado por todo el grupo.
133. Puesto que la eficacia de una determinada cobertura debe ser evaluada comparando el cambio en el valor o en los flujos de efectivo de un instrumento de cobertura (o grupo de instrumentos de cobertura similares) con la rúbrica cubierta (o grupo de rúbricas cubiertas similares), el hecho de comparar un instrumento de cobertura con una posición neta global y no con una rúbrica específica (por ejemplo el valor neto de todos los activos y pasivos de renta fija con vencimientos similares), no puede ser calificado como contabilidad de cobertura. No obstante, se puede conseguir el mismo efecto en la ganancia o la pérdida neta, procedentes de la contabilización de este tipo de cobertura, mediante el señalamiento de una parte de las rúbricas subyacentes como posición cubierta. Por ejemplo, si un banco tiene activos por 100 y pasivos por 90, que son partidas de riesgos y condiciones de naturaleza similar, y desea cubrir la exposición neta por importe de 10, puede proceder a señalar únicamente 10 de esos activos como partida cubierta. Este tipo de señalamiento puede ser utilizado tanto si tales activos y pasivos son instrumentos de interés fijo, en cuyo caso se trata de una cobertura del valor razonable, como si ambos son instrumentos de interés variable, en cuyo caso se trata de una cobertura de los flujos de efectivo correspondientes. De forma similar, si una empresa tuviera un compromiso en firme para realizar una compra, en moneda extranjera, por importe de 100, y un compromiso firme para hacer una venta en esa misma moneda por importe de 90, podría proceder a cubrir el importe neto de 10 adquiriendo un instrumento derivado y señalándolo como instrumento de cobertura asociado sólo con 10 del importe total de 100 a que asciende el compromiso firme de compra.
134. Para los propósitos de la contabilidad de operaciones de cobertura, sólo podrán ser señalados, como instrumentos de cobertura, los derivados en los que intervengan terceros ajenos a la empresa. Aunque las empresas individuales pertenecientes a un grupo consolidado, o las divisiones de una misma empresa, pueden realizar operaciones de cobertura con otras compañías del grupo u otras divisiones internas, las ganancias o las pérdidas que procedan de tales operaciones se eliminarán al proceder a la consolidación. Por tanto, tales operaciones intragrupo o intraempresa no pueden ser calificadas como de cobertura para su tratamiento contable en base consolidada.
135. Dentro de una combinación de negocios, un compromiso firme para adquirir una empresa no puede ser considerado como una rúbrica cubierta, salvo en lo que se refiere a los riesgos por diferencias de cambio en moneda extranjera, puesto que los otros riesgos que están siendo cubiertos no pueden ser identificados ni medidos de forma específica. Se trata, por tanto, de una cobertura de los riesgos generales de la empresa.
Contabilización de la cobertura
136. En la contabilización de una operación de cobertura se reconocen, de forma simétrica, los efectos de compensación que los cambios en el valor razonable del instrumento de cobertura y del instrumento objeto de cobertura, producen en la ganancia o en la pérdida neta del periodo.
137. Las relaciones de cobertura pueden ser de tres tipos:
(a) Cobertura sobre el valor razonable: una cobertura de la exposición a los cambios en el valor razonable de activos o pasivos previamente reconocidos en el balance de situación general, o de una porción identificada del valor de dichos activos o pasivos, que sea atribuible a un riesgo en particular y que pueda afectar al resultado neto que se presenta en los estados financieros.
(b) Cobertura sobre los flujos de efectivo: una cobertura de la exposición a la variabilidad de los flujos de efectivo que (i) se atribuye a un riesgo particular asociado con un activo o pasivo previamente reconocido (tal como por ejemplo la totalidad o algunos de los pagos futuros de interés de una deuda a interés variable), o a una transacción prevista (tal como por ejemplo una compra o una venta conocidas por adelantado), y que (ii) van a afectar a la ganancia o a la pérdida neta. Una cobertura correspondiente a un compromiso firme de compra o venta, que no haya sido objeto de reconocimiento en los estados financieros, se debe contabilizar como si fuera una cobertura de los flujos de efectivo, incluso si se tratara de una exposición del valor razonable.
(c) Cobertura de la inversión neta en una entidad extranjera, tal y como se ha definido en la NIC 21, Efectos de las Variaciones en las Tasas de Cambio de las Divisas.
138. Ejemplo de una cobertura del valor razonable es la que corresponde a la exposición a cambios en el valor razonable de una deuda con interés fijo, como resultado de cambios en las tasas de interés. Tal cobertura puede ser emprendida tanto por el emisor como por el poseedor de la deuda en cuestión.
139. Ejemplos de coberturas de los flujos de efectivo son los siguientes:
(a) cobertura del riesgo futuro de cambio en moneda extranjera, en un compromiso contractual de una compañía aérea, no reconocido en el balance, para la compra de una aeronave por un precio fijo en moneda extranjera;
(b) cobertura del cambio en el precio del combustible, relacionado con el compromiso contractual de una compañía eléctrica, no reconocido en el balance de situación general, para el suministro de combustible a un precio fijo, con pagos a realizar en la moneda local, y
(c) uso de una permuta financiera cuyo efecto es el cambio de una deuda de interés variable por otra de interés fijo (esta es una cobertura para una transacción futura, donde los flujos de efectivo que se cubren son los pagos de intereses a realizar durante la vida de la operación).
140. La cobertura de un compromiso firme, en la misma moneda en que la empresa presenta sus estados financieros, no es una cobertura de la exposición al riesgo de cambio, sino más bien de la exposición a los posibles cambios en el valor razonable. Sin embargo, tal cobertura se contabilizará, según lo establecido en esta Norma, como una sobre flujos de efectivo y no como si se pretendiera cubrir el valor razonable, con el fin de evitar el reconocimiento, como activo o pasivo, de un compromiso que de otra manera no hubiera sido reconocido como tal siguiendo la práctica contable presente.
141. Como se ha definido en la NIC 21, Efectos de las Variaciones en las Tasas de Cambio de las Divisas, una entidad extranjera es una operación llevada a cabo en el extranjero, cuyas actividades no forman parte integrante de las realizadas por la empresa que presenta los estados financieros. Según lo establecido en la NIC 21, todas las diferencias de cambio en moneda extranjera que aparezcan al convertir los estados financieros de la entidad extranjera a la moneda en que la matriz presenta sus estados financieros, serán llevadas al patrimonio neto, hasta que se proceda a vender o desapropiar la inversión neta correspondiente.
142. Según lo establecido en esta Norma, una determinada relación de cobertura puede ser tratada según la contabilidad especial para las coberturas, siguiendo lo establecido en los párrafos 153 a 164, si y sólo si se cumplen todas y cada una de las siguientes condiciones:
(a) En el momento de iniciar la operación, existe documentación formal de la relación de cobertura, así como de la estrategia y del objetivo de la empresa, respecto a la gestión del riesgo, favorables a la realización de la operación de cobertura. Esta documentación debe incluir la identificación del instrumento de cobertura, de la rúbrica o transacción a cubrir y de la naturaleza del riesgo que se está cubriendo, poniendo de manifiesto cómo la empresa medirá la eficacia que muestre el instrumento de cobertura al compensar la exposición a los cambios, ya sea en el valor razonable de la rúbrica o en los flujos de efectivo de la transacción, que se atribuyen al riesgo cubierto.
(b) Se espera que la cobertura sea altamente eficaz (véase el párrafo 146) al conseguir la compensación de los cambios en el valor en libros o en los flujos de efectivo que se atribuyan al riesgo cubierto, de forma coherente con la estrategia de gestión del riesgo, debidamente documentada para tal relación de cobertura en particular.
(c) Para las operaciones de cobertura de flujos de efectivo, la transacción prevista, que sea el objeto de la cobertura, debe ser altamente probable y debe además presentar una exposición a las variaciones en los flujos de efectivo que podrían, en último extremo, afectar a la ganancia o la pérdida neta.
(d) La eficacia de la cobertura ha de poderse medir de forma fiable, esto es, tanto el importe de los valores razonables y de los flujos de efectivo de la partida cubierta, así como el valor razonable que corresponda al instrumento de cobertura, deben poderse medir de forma fiable (véase el párrafo 95 con las directrices para determinar el valor razonable).
(e) La cobertura ha sido evaluada en un contexto de la gestión continuada de la empresa, y se ha encontrado que tiene realmente una alta tasa de eficacia a lo largo de todo el periodo contable.
143. En el caso de riesgo de la tasa de interés, la eficacia de la cobertura puede ser medida preparando una tabla de vencimientos que muestre la reducción de la totalidad o una parte de la exposición de la tasa de interés, para cada uno de los vencimientos programados, de forma que resulte, tras la agregación de los elementos, la posición neta que se está cubriendo, siempre y cuando tal exposición neta pueda estar asociada con el activo o pasivo que la han hecho nacer, y además pueda ser evaluada la existencia de correlación con tales elementos.
144. Existe, normalmente, una única medida del valor razonable para el instrumento de cobertura en su totalidad, y los factores que son la causa de los cambios en el valor razonable son co-dependientes. Por eso, la empresa señala una relación de cobertura para el instrumento de cobertura en su conjunto. Las únicas excepciones permitidas son: (a) el desdoblamiento del valor intrínseco y el valor temporal de una opción, señalando sólo como instrumento de cobertura los cambios en el valor intrínseco, mientras que se excluye el otro componente de la opción (su valor temporal), y (b) el desdoblamiento del componente de interés y del precio al contado en una operación a plazo. Estas excepciones reconocen que el valor intrínseco de la opción y de la prima del contrato a plazo, pueden ser por lo general evaluadas por separado. Una estrategia dinámica de cobertura, que mide tanto el valor intrínseco como el valor temporal de una opción, puede cumplir los requisitos para aplicar la contabilización de las coberturas.
145. También puede señalarse, en una relación de cobertura, tan sólo una proporción del instrumento que se utiliza como cobertura, por ejemplo el 50 por ciento del valor nocional. No obstante, la relación de cobertura no puede señalarse limitándola únicamente a una parte del periodo de tiempo en el que está circulando el correspondiente instrumento de cobertura.
Evaluación de la eficacia de la cobertura
146. Se considera que una determinada cobertura es altamente eficaz si, tanto en su origen como en el resto de la vida de la misma, la empresa puede esperar que los cambios en el valor razonable o en los flujos de efectivo de la partida cubierta, queden casi totalmente compensados por los cambios en el valor razonable o en los flujos de efectivo, respectivamente, del instrumento de cobertura, y los resultados reales están en un rango que va desde 80 por ciento al 125 por ciento. Por ejemplo, si la pérdida sufrida en el instrumento de cobertura es de 120 y la ganancia del instrumento de efectivo es de 100, la compensación puede ser evaluada como 120/100, que es un 120 por ciento, o por 100/120, que es un 83 por ciento. La empresa concluirá que esta cobertura es altamente eficaz.
147. El método que la empresa adopta, para evaluar la eficacia de las coberturas, dependerá de su estrategia de gestión de riesgos. En algunos casos, la empresa puede adoptar métodos diferentes para los diferentes tipos de coberturas. Si las condiciones principales del instrumento de cobertura y de la totalidad del activo, pasivo o transacción prevista son los mismos, los cambios en el valor razonable y en los flujos de efectivo atribuibles al riesgo que se está cubriendo se compensarán por completo, tanto en el momento en que se inicia la cobertura como más tarde, hasta su terminación. Por ejemplo, una permuta de tasas de interés es probable que sea una cobertura eficaz si los importes del valor nocional y del principal, el plazo, las fechas de reconsideración de los intereses, las fechas de los pagos del principal y de los intereses, y las bases de medida de las tasas de interés, son las mismas para el instrumento de cobertura y para la rúbrica que se está queriendo cubrir.
148. Por otra parte, en ciertas ocasiones, el instrumento de cobertura compensará sólo de forma parcial el riesgo que se quiere cubrir. Por ejemplo, una determinada cobertura pudiera no ser totalmente eficaz si el instrumento de cobertura y la rúbrica cubierta están expresados en diferentes divisas, siempre que las dos no se muevan conjuntamente. También, una cobertura de riesgo de la tasa de interés, utilizando un derivado podría no ser totalmente eficaz si parte del cambio en el valor razonable del derivado se debe al riesgo de crédito de la contraparte.
149. Para poder aplicar la contabilidad especial de las coberturas, éstas deben estar relacionadas con un riesgo señalado y específicamente identificado, y no meramente con los riesgos generales de la empresa, y también deben afectar, en última instancia, a la ganancia o la pérdida neta de la empresa. Una cobertura para el riesgo de obsolescencia de un activo material o para el riesgo de expropiación de un inmueble por el estado podría no cumplir las condiciones para ser contabilizada como tal cobertura, puesto que la eficacia no puede ser medida ya que los riesgos no pueden ser evaluados con fiabilidad.
150. Una inversión financiera, llevada por el método de la participación, no puede ser la rúbrica cubierta, dentro de una operación de cobertura sobre valores razonables, puesto que el método de la participación reconoce como resultados del inversor, la participación de éste en la ganancia o la pérdida neta de la asociada, lo que es diferente de los cambios en el valor razonable. Si se convirtiera en una rúbrica cubierta, podría tener que ajustarse tanto por cambios en el valor razonable como por participación en la ganancia o la pérdida neta, lo que daría como resultado un ajuste redundante, puesto que los cambios en el valor razonable incluyen la participación en los resultados de la asociada. Por una razón parecida, la inversión en una subsidiaria consolidada no puede ser una rúbrica cubierta en su valor razonable, porque la consolidación también reconoce, en los resultados de la controladora, la participación de ésta en los resultados de la subsidiaria, y no en los cambios del valor razonable. La cobertura en la inversión neta en una subsidiaria extranjera constituye un caso diferente. No se produce un ajuste redundante porque se trata de una cobertura de la exposición al riesgo de cambio, no una cobertura, sobre el valor razonable, de los cambios en el valor de la inversión.
151. Esta Norma no especifica un único método para valorar la eficacia de la cobertura. La documentación que la empresa tenga, acerca de su estrategia de cobertura, incluirá los procedimientos oportunos para evaluar la eficacia. Será en estos procedimientos donde se establecerá si la evaluación incluye todas las ganancias o pérdidas de un instrumento de cobertura, o si el valor temporal del instrumento debe ser excluido del cálculo. La eficacia será evaluada, como mínimo, en el momento en que la empresa elabore su información intermedia o anual. Si las condiciones críticas del instrumento de cobertura, y de la totalidad del activo o del pasivo (por oposición a los flujos de efectivo seleccionados) o de la transacción prevista, son las mismas, la empresa concluirá si espera o no que los cambios en el valor razonable o en los flujos de efectivo, atribuibles al riesgo que se está cubriendo, quedan compensados totalmente al comienzo y a lo largo de la vida de la operación. Por ejemplo, una entidad puede suponer que cierta cobertura, para la compra prevista de una partida de mercancía con un contrato a plazo, será altamente eficaz, y no resultará ineficaz reconocerla en la ganancia o pérdida neta del periodo, si:
(a) el contrato a plazo es para comprar la misma cantidad de la misma mercancía, y en el mismo momento y lugar que la compra prevista cubierta;
(b) el valor razonable del contrato de futuro, en el momento de su comienzo, es cero, y
(c) o bien los cambios en el importe de la prima o del descuento del contrato a plazo se excluyen de la evaluación de la eficacia, y se incluyen directamente en la ganancia o pérdida neta del periodo, o bien el cambio en los flujos de efectivo esperados en la transacción prevista se calculan a partir del precio a plazo de la mercancía correspondiente.
152. Al medir la eficacia de una determinada cobertura, la empresa necesitará, por lo general, considerar el valor temporal del dinero. La tasa fija de la rúbrica cubierta no necesitará ser compensada exactamente por la tasa fija que corresponda, por ejemplo, a la permuta financiera señalada como cobertura sobre su valor razonable. De la misma forma, la tasa variable que corresponda a un activo o pasivo que produzcan intereses, no necesita ser la misma que la correspondiente a la permuta financiera señalada como cobertura sobre sus flujos de efectivo. El valor razonable de cualquier permuta financiera tiene relación con las liquidaciones netas que surgen de la misma. Las tasas fijas y variables de una determinada permuta pueden cambiarse sin afectar por ello al importe de la liquidación neta de la misma, siempre que ambas cambien por el mismo importe.
Coberturas sobre el valor razonable
153. Si una cobertura, que opere sobre el valor razonable, cumple las condiciones, establecidas en el párrafo 142, durante el periodo contable sobre el que se informa, debe ser contabilizada de la siguiente manera:
(a) la ganancia o pérdida que resulte de la reexpresión contable, al valor razonable, del instrumento de cobertura, debe ser reconocida de forma inmediata en la ganancia o la pérdida neta del periodo, y
(b) la ganancia o pérdida experimentada en la rúbrica cubierta, por causa del riesgo que está siendo objeto de cobertura, debe producir un ajuste del valor en libros de la citada partida, cuya contrapartida debe ser también la ganancia o la pérdida neta del periodo, principio que es de aplicación, incluso, si la rúbrica en cuestión fuera medida por su valor razonable llevando los cambios al patrimonio (neto), según se establece en el párrafo 103(b), lo que se aplica también si la partida cubierta es medida al costo.
154. En este párrafo se ilustra el modo de contabilizar, según el anterior párrafo 153, una operación de cobertura de la exposición al cambio en el valor razonable, de una inversión en deuda, a una tasa de interés fijo, como resultado de las modificaciones en las tasas de interés. El ejemplo se presenta desde la perspectiva del tenedor de los títulos. En el año 1, el inversor compra por 100 un título de deuda, y lo clasifica contablemente como disponible para su venta. Al final del año 1, el valor razonable asciende a 110. Por tanto, el aumento de 10 se lleva directamente al patrimonio neto (suponiendo que el inversor haya escogido este método de contabilización), y se procede a ajustar el valor en libros aumentándolo por ese mismo importe en el balance de situación general. Con el fin de proteger el valor de 110, el tenedor del título inicia una operación de cobertura adquiriendo un instrumento derivado. Al final del año 2, el derivado ha obtenido una ganancia de 5, y el título de deuda ha sufrido una pérdida de valor razonable del mismo importe.
Contabilidad del inversor en el año 1 CARGO ABONO
Inversiones en títulos de deuda 100 
                            Efectivo  100
Para reflejar la compra del título
  
Inversiones en títulos de deuda 10 
                            Incremento en el valor razonable                                                                                                                                                                                                          (cuenta incluida en el  patrimonio neto)  10
Para reflejar el aumento en el valor razonable del título  

Contabilidad del inversor en el año 1 CARGO ABONO
Activo derivado 5 
                             Ganancia (cuenta incluida en                                 la ganancia o pérdida neta del  periodo)  5
Para reflejar el incremento en el valor razonable del instrumento financiero derivado
  
Pérdida (cuenta incluida en  la ganancia o pérdida neta del  periodo) 5 
                               Inversiones en títulos de deuda  5
Para reflejar la disminución en el valor razonable del título de deuda adquirido  
El valor en libros del título de deuda será, después de estos apuntes, de 105 al final del año 2, y el valor en libros del derivado ascenderá a 5. La ganancia por importe de 10, del primer año, se recogerá dentro del patrimonio neto hasta el momento de la venta del título, y estará sujeta al proceso de amortización o imputación descrito en el párrafo 157.
155. En el caso de que hayan sido cubiertos sólo algunos de los riegos que soporta la rúbrica objeto de cobertura, los cambios en el valor razonable de la citada partida, que no estén relacionados con la operación de cobertura, se contabilizarán utilizando una de las dos modalidades establecidas en el párrafo 103.
156. Si cualquiera de las dos siguientes circunstancias aparecieran, la empresa debe cesar de aplicar, a partir de ese momento y en el futuro, la contabilización de la cobertura, según se ha especificado en el párrafo 153:
(a) el instrumento de cobertura caduca o ha sido vendido, cancelado o ejercitado (para estos propósitos, la sustitución o renovación de un instrumento de cobertura por otro de la misma naturaleza no se considera caducidad o terminación del mismo, siempre que estas operaciones se deriven de la estrategia de cobertura, debidamente documentada, que mantenga la empresa), o bien
(b) la operación de cobertura deja de cumplir los criterios para su calificación como tal, establecidos en el párrafo 142.
157. El ajuste que se haya realizado en el valor en libros de un instrumento financiero que produzca intereses, debe ser objeto de amortización o imputación a la ganancia o la pérdida neta de la empresa. El proceso de amortización o imputación debe comenzar no más tarde del momento en que la rúbrica cubierta deje de ser ajustada por los cambios en el valor razonable, que sean atribuibles al riesgo que se está cubriendo. El importe del ajuste debe quedar totalmente amortizado o imputado en el momento del vencimiento.
Coberturas sobre los flujos de efectivo
158. Si una cobertura sobre los flujos de efectivo cumple, durante un determinado periodo contable, las condiciones establecidas en el párrafo 142, debe proceder a contabilizarse como sigue:
(a) la porción de la pérdida o ganancia, habidas en el instrumento de cobertura, que se hayan determinado como una cobertura eficaz (véase el párrafo 142), debe ser reconocida directamente en el patrimonio neto, a través del estado de variación en el patrimonio neto (véanse los párrafos 86 a 88 de la NIC 1, Presentación de Estados Financieros), y
(b) la porción que se haya determinado como ineficaz debe ser contabilizada de la siguiente manera:
(i) llevándola inmediatamente a la ganancia o la pérdida neta del periodo, si el instrumento de cobertura es un derivado, o bien
(ii) de acuerdo con el párrafo 103, en las escasas circunstancias en las que el instrumento de cobertura no sea un derivado.
159. Más concretamente, la operación de cobertura sobre los flujos de efectivo se contabilizará como sigue:
(a) el componente individual del patrimonio (neto) asociado con la rúbrica cubierta se ajustará por el menor valor de entre los siguientes (en cantidades absolutas):
(i) la ganancia o pérdida acumulada del instrumento de cobertura necesaria para compensar el cambio acumulado en los flujos de efectivo de la rúbrica cubierta, desde el comienzo de la operación de cobertura, excluido el componente ineficaz discutido en el párrafo 158(b), y
(ii) el valor razonable del cambio acumulado en los flujos de efectivo de la partida objeto de cobertura, desde el comienzo de la operación de cobertura;
(b) las eventuales pérdidas o ganancias en el instrumento de cobertura (que no constituye una cobertura eficaz), se llevan a la ganancia o la pérdida neta del periodo, o bien al patrimonio neto, según resulte apropiado en función de lo establecido en los párrafos 103 y 158, y
(c) si la estrategia de gestión de riesgo de la empresa, debidamente documentada, para una determinada relación de cobertura, excluyera para efecto de la evaluación de la eficacia del instrumento de cobertura, un componente específico de la ganancia o la pérdida, o bien de los flujos de efectivo relativos a las mismas (véase el párrafo 142.a), la parte correspondiente excluida de la ganancia o la pérdida se reconocería de acuerdo con el párrafo 103.
160. Si un compromiso firme o una transacción prevista, que están siendo objeto de cobertura, llevarán al reconocimiento de un activo o de un pasivo, entonces, y al mismo tiempo que se produce el reconocimiento de estos elementos en el balance de situación general, las pérdidas y ganancias asociadas que hubieran sido reconocidas anteriormente de forma directa en cuentas de patrimonio neto, de acuerdo con el párrafo 158, deberán ser sacadas del mismo e incluidas en la medición inicial del costo de adquisición o del valor en libros que corresponda al activo o al pasivo anteriores.
161. La ganancia o la pérdida, experimentadas por un instrumento de cobertura, que hayan sido incluidas en la medición inicial del costo de adquisición o del valor en libros que, en su caso, corresponda al activo o al pasivo, se llevarán posteriormente a la ganancia o a la pérdida neta cuando el elemento reconocido afecte al resultado del periodo (por ejemplo en los periodos en los que se reconozca la depreciación del activo, el gasto o el ingreso financiero o bien el costo de las ventas relacionado). Por otra parte, serán de aplicación a los activos que surjan de las coberturas de las transacciones previstas, las disposiciones establecidas en otras Normas Internacionales de Contabilidad que se refieran, tanto a la pérdida por deterioro de valor de los activos (véase la NIC 36, Deterioro del Valor de los Activos), como a los valores realizables netos de los inventarios (véase la NIC 2, Inventarios).
162. Para todas las coberturas sobre los flujos de efectivo, distintas de las citadas en el párrafo 160, los importes que hayan sido reconocidos directamente en las cuentas de patrimonio neto, deberán ser incluidas en la ganancia o la pérdida neta del mismo periodo o periodos durante los cuales el compromiso firme o la transacción prevista, que están siendo objeto de cobertura, afecten al resultado de la entidad (por ejemplo, en el momento en que tenga lugar la venta prevista).
163. La empresa debe paralizar definitivamente la contabilización de la cobertura, especificada en los párrafos 158 a 162, si ocurriese cualquiera de las siguientes circunstancias:
(a) El instrumento de cobertura caduca o ha sido vendido, cancelado o ejercitado (para estos propósitos, la sustitución o renovación de un instrumento de cobertura por otro de la misma naturaleza no se considera caducidad o terminación del mismo, siempre que estas operaciones se deriven de la estrategia de cobertura, debidamente documentada, que mantenga la empresa). En este caso, la ganancia o la pérdida acumulada correspondiente al instrumento de cobertura, que inicialmente haya sido llevada directamente a las cuentas del patrimonio neto, cuando la cobertura se consideró como eficaz (véase el párrafo 158.a), debe permanecer individualizada dentro del patrimonio neto hasta que ocurra la transacción prevista. Cuando se produzca esta transacción, se aplicará lo establecido en los párrafos 160 y 162.
(b) La operación de cobertura deja de cumplir los criterios para su calificación como cobertura contable, según lo establecido en el párrafo 142. En este caso, la ganancia o la pérdida acumulada correspondiente al instrumento de cobertura, que inicialmente haya sido llevada directamente a las cuentas de patrimonio neto, cuando la cobertura se consideró como eficaz (véase el párrafo 158.a), debe permanecer individualizada dentro del patrimonio neto hasta que ocurra la transacción comprometida o prevista. Cuando se produzca esta transacción, se aplicará lo establecido en los párrafos 161 y 162.
(c) No se espere que tenga lugar la transacción comprometida o prevista, en cuyo caso cualquier eventual pérdida o ganancia acumulada, que haya sido llevada inicialmente a las cuentas de patrimonio neto, debe ser llevada como ganancia o pérdida neta en el periodo presente.
Coberturas sobre la inversión neta en una entidad extranjera
164. Las coberturas sobre la inversión neta en una entidad extranjera (véase la NIC 21, Efectos de las Variaciones de las Tasas de Cambio de las Divisas), deben ser contabilizadas, por similitud con las que recaen sobre los flujos de efectivo, de la siguiente manera:
(a) la parte de la ganancia o pérdida, en el instrumento de cobertura, que se califique como cobertura eficaz (véase el párrafo 142), debe ser reconocido directamente en el patrimonio neto, a través del estado de cambios en el patrimonio neto (véase la NIC 1, párrafos 86 a 88); y
(b) la parte calificada como ineficaz debe ser tratada contablemente como sigue:
(i) llevándola inmediatamente a la ganancia o a la perdida neta del periodo, si el instrumento de cobertura es un derivado, o bien
(ii) de acuerdo con el párrafo 19 de la NIC 21, en las escasas circunstancias en las que el instrumento de cobertura no sea un derivado.
La ganancia o la pérdida del instrumento de cobertura, relacionada con la parte calificada como eficaz de la operación de cobertura, debe ser objeto de la misma clasificación contable que las diferencias por conversión de moneda extranjera.
Caso de operaciones de cobertura que no cumplen las condiciones para la contabilidad especial de las coberturas
165. Si una determinada cobertura no cumple las condiciones para aplicar la contabilización especial de este tipo de operaciones, establecidas en el párrafo 142, las pérdidas y ganancias que se deriven de los cambios en el valor razonable de la rúbrica cubierta, que se mida según este procedimiento con posterioridad a la fecha del reconocimiento inicial, se tratarán contablemente de alguna de las dos maneras establecidas en el párrafo 103. Los ajustes en el valor razonable de un instrumento de cobertura que es un derivado, serían llevadas a la ganancia o la pérdida neta del periodo.
PRESENTACIÓN E INFORMACIÓN A REVELAR
166. En los estados financieros se debe incluir todas las informaciones a revelar exigidas por la NIC 32, Instrumentos Financieros: Presentación e Información a Revelar, salvo en lo que se refiere a la obligación de información adicional referente a los valores razonables (párrafos 77 y 78), que no es aplicable en el caso de activos o pasivos, de carácter financiero, que se lleven contablemente por su valor razonable.
167. Como parte de las exigencias informativas del párrafo 47(b) de la NIC 32, Instrumentos Financieros: Presentación e Información a Revelar, deben incluirse, en las notas que contengan la descripción de las políticas contables seguidas por la empresa, las siguientes revelaciones:
(a) las hipótesis y métodos significativos, aplicados al hacer la estimación de los valores razonables de los activos y pasivos, de carácter financiero, que se lleven contablemente por su valor razonable, por separado para cada clase o grupo de activos financieros (el párrafo 46 de la NIC 32 suministra las directrices para la determinación de las diferentes clases o grupos citados);
(b) si las ganancias y pérdidas, que se deriven de los cambios en el valor razonable de aquéllos activos financieros que se califiquen como disponibles para su venta, y que se midan al valor razonable con posterioridad al momento de su reconocimiento inicial, son objeto de inclusión en la ganancia o la pérdida neta del periodo, o bien se procede a reconocerlas directamente en las cuentas del patrimonio neto, hasta que los activos financieros correspondientes sean desapropiados, y
(c) para cada una de las cuatro categorías de activos financieros definidas en el párrafo 10, el dato de si las compras efectuadas por la “vía ordinaria”, se contabilizan según el método de la fecha de adquisición o por el de la fecha de liquidación (véase el párrafo 30).
168. Al aplicar el párrafo 167(a), la empresa dará información a revelar acerca de los porcentajes de pagos anticipados, de los porcentajes de pérdidas estimadas en los créditos y de las tasas de descuento o de interés correspondientes a esas partidas.
169. En los estados financieros se deben incluir todas las revelaciones adicionales que siguen, relativas a las operaciones de cobertura:
(a) Descripción de los objetivos y políticas concernientes a la gestión del riesgo financiero de la entidad, incluyendo en particular la política seguida para la cobertura de cada uno de los tipos importantes de operaciones previstas (véase párrafo 142.a).
Por ejemplo, en el caso de coberturas de riesgo relativas a operaciones de venta futuras, esta descripción indicará la naturaleza de los riesgos que se están cubriendo, el dato de los meses o años aproximados de ventas futuras que han sido cubiertas y el porcentaje aproximado que representan sobre las ventas totales de los correspondientes meses o años.
(b) Revelación, por separado, de información sobre los extremos siguientes, referida a las coberturas que se hayan señalado sobre el valor razonable, sobre los flujos de efectivo y sobre la inversión neta en una entidad extranjera:
(i) una descripción de la cobertura,
(ii) una descripción de los instrumentos financieros señalados como instrumentos para la cobertura, así como sus valores razonables en la fecha del balance de situación general;
(iii) la naturaleza de los riesgos que han sido cubiertos, y
(iv) para las coberturas sobre transacciones previstas, los periodos en los cuales se espera que ocurran éstas, los periodos contables en los cuales se espera que entren en la determinación de la ganancia o la pérdida neta, así como una descripción de todas las transacciones previstas para las cuales se ha usado la contabilidad de las coberturas, pero no se espere que vayan a presentarse más en el futuro.
(c) En el caso de que se haya reconocido directamente, en el patrimonio neto, ganancias o pérdidas en activos financieros, derivados y no derivados; señalados como instrumentos financieros para efectos de cobertura, información a revelar a través del estado de variación del patrimonio neto de los siguientes extremos:
(i) el importe que ha sido llevado al patrimonio neto, por este procedimiento, durante el periodo contable;
(ii) el importe correspondiente que ha sido sacado del patrimonio neto y llevado a las ganancias o las pérdidas netas del periodo, y
(iii) el importe correspondiente que ha sido sacado del patrimonio neto y ha pasado a formar parte del costo de adquisición o del valor en libros del activo o del pasivo, en el caso de transacciones previstas, durante el periodo corriente (véase el párrafo 160).
170. En los estados financieros se deben incluir todas las siguientes informaciones adicionales a revelar relativas a los instrumentos financieros:
(a) En el caso de que hayan sido reconocidas, a través del estado de variación del patrimonio neto, ganancias o pérdidas por la reexpresión, al valor razonable, de activos financieros disponibles para su venta (diferentes de los activos relacionados con las operaciones de cobertura):
(i) el importe que ha sido reconocido, por este procedimiento, en el patrimonio neto durante el presente periodo contable, y
(ii) el importe que ha sido llevado desde el patrimonio neto a la ganancia o la pérdida neta del periodo.
(b) Si se ha anulado la presunción de que se puede establecer, de forma razonable, el valor razonable de todos los activos financieros que están disponibles para su venta o se tienen para propósitos de negociación (véase el párrafo 70), y la empresa está, por tanto, midiendo tales activos financieros a su costo amortizado, se debe proceder a revelar de este hecho, junto con la descripción de los correspondientes activos, su valor en libros, la explicación de las razones por las que no pueden ser medidos de forma fiable al valor razonable y, si fuera posible, el rango de valores entre los cuales es probable que se sitúe dicho valor. Además, si han sido vendidos activos financieros, cuyo valor razonable no ha podido ser establecido previamente con fiabilidad, debe revelarse información sobre este hecho, así como sobre el valor en libros de dichos activos en el momento de la venta y el importe de las pérdidas o ganancias reconocidas en este tipo de operaciones.
(c) Se revelarán las partidas significativas de gastos, ingresos, pérdidas y ganancias que proceden de los activos y pasivos de carácter financiero, ya estén incluidas en la ganancia o la pérdida neta del periodo, ya se muestren como un componente separado del patrimonio neto. Para este propósito:
(i) la cifra de gastos totales por intereses debe ser mostrada por separado de la correspondiente a los ingresos totales por intereses, medidas ambas según sus importes históricos;
(ii) con respecto a los activos financieros disponibles para su venta, que hayan sido objeto de ajuste a su valor razonable tras el momento de la adquisición inicial, la información sobre las pérdidas y ganancias totales producidas por dar de baja un instrumento financiero de tales activos que hayan sido incluidas en la ganancia o la pérdida neta del periodo, ha de revelarse por separado de las pérdidas y ganancias totales derivadas de los ajustes de valor en los activos y pasivos incluidos en el resultado del periodo (no se requiere, sin embargo, una descomposición similar de las pérdidas y ganancias “realizadas” y “no realizadas”, con respecto a los activos y pasivos financieros que se mantienen con propósitos de negociación);
(iii) la empresa debe revelar, en sus estados financieros, el importe de los ingresos financieros acumulados (o devengados) por los préstamos cuyo saldo haya sido rebajado por deterioro de valor, siguiendo las políticas establecidas en el párrafo 116, y que todavía no hayan sido recibidos en efectivo.
(d) Si la empresa ha realizado operaciones de titulización o de cesión con pacto de recompra, revelará información por separado tanto sobre las transacciones de este tipo realizadas durante el periodo presente, como de las transacciones heredadas de periodos precedentes que estén en desarrollo en el presente, poniendo de revelando información sobre los siguientes extremos:
(i) la naturaleza y alcance de tales transacciones, incluyendo una descripción de las garantías otorgadas, así como información cuantitativa acerca de las hipótesis clave que han sido utilizadas para calcular los valores razonables de las operaciones nuevas y las heredadas de periodos anteriores;
(ii) el hecho de si se han dado de baja activos financieros implicados en las operaciones anteriores.
(e) Si la empresa ha procedido a reclasificar un activo financiero como susceptible de medición a su costo amortizado, cuando antes se valoraba al valor razonable (véase el párrafo 92), revelará información sobre las razones que han llevado a tal reclasificación.
(f) Revelación de la naturaleza e importe de los deterioros del valor de los activos financieros, así como de la reversión de los que hubieran sido reconocidos con anterioridad, desglosando los datos por separado para cada clase o grupo de activos financieros (en el párrafo 46 de la NIC 32, Instrumentos Financieros: Presentación e Información a Revelar, se suministran las directrices para la determinación de las clases o grupos pertinentes de activos financieros).
FECHA DE VIGENCIA Y PERIODO TRANSITORIO
171. Esta Norma Internacional de Contabilidad tendrá vigencia para los estados financieros que cubran periodos contables que comiencen en o después del 1 de enero del año 2001. La aplicación en fechas anteriores a la citada está permitida, pero sólo si se realiza al principio de periodos contables que terminen después del 15 de marzo de 1999 (la fecha de emisión de esta Norma). No se permite la aplicación retrospectiva.
172. La transición hacia la aplicación de esta Norma se debe hacer de la siguiente manera:
(a) Las consecuencias contables de los criterios de reconocimiento, bajas de instrumentos financieros, medición y contabilización de operaciones de cobertura, que se hayan seguido en los periodos anteriores a la fecha de aplicación de esta Norma, no deben ser objeto de reversión y, por tanto, los correspondientes estados financieros no deben ser reexpresados.
(b) Para aquéllas operaciones iniciadas con anterioridad al comienzo del periodo contable en que se aplique por primera vez esta Norma, que la empresa no haya señalado previamente como de cobertura, las exigencias respecto al reconocimiento, bajas de instrumentos financieros y medición, establecidas en la norma, deben ser aplicadas de forma prospectiva. Por tanto, si la operación de cobertura previamente señalada no cumpliera las condiciones para ser una cobertura eficaz, según establece el párrafo 142, y la empresa mantiene todavía el instrumento de cobertura, no resultará apropiado seguir tratando la operación como de cobertura una vez comience el periodo contable en el que se aplique por primera vez la Norma. Sin embargo, la contabilización de los periodos anteriores no debe ser cambiada, de forma retrospectiva, para cumplir con las exigencias de esta Norma. En los párrafos 156 y 163 se explica cómo realizar la transición cuando una operación de cobertura deja de serlo.
(c) En el comienzo del periodo contable en el que se aplique por primera vez esta Norma, la empresa debe proceder a reconocer todos los instrumentos derivados, ya sean activos o pasivos, en su balance de situación general, y debe proceder a medirlos a su valor razonable (salvo en el caso de derivados que estén vinculados, y deban ser liquidados por entrega de un instrumento de capital no cotizado, cuyo valor realizable no pueda ser medido de forma fiable). Puesto que se considera que todos los derivados, distintos de los que hubieran sido señalados como instrumentos de cobertura, se mantienen para propósitos de negociación, la diferencia entre el valor en libros previo (que puede haber sido nulo) y el valor razonable de dichos derivados, debe ser reconocida como un ajuste del saldo de ganancias retenidas al principio del periodo contable en el que esta Norma sea aplicada por primera vez (se excluye el caso de los derivados que hayan sido señalados como instrumentos de cobertura).
(d) Al comienzo del periodo contable en el que se aplique por primera vez esta Norma, la empresa debe aplicar los criterios, establecidos en los párrafos 66 a 102, para la identificación de los activos y pasivos financieros que deben ser objeto de medida al valor razonable y los que deben ser medidos por el costo amortizado, y debe también proceder a reexpresar tales activos dándoles la medición apropiada. Cualquier eventual ajuste respecto al valor en libros previo, debe ser reconocido como un ajuste en el saldo de las ganancias retenidas, con efectos del comienzo del periodo contable en el que esta Norma se aplique por vez primera.
(e) Al comienzo del periodo contable en el que esta Norma se aplique por primera vez, todas las posiciones que se mantengan en coberturas sobre los valores razonables de activos y pasivos, deben ser contabilizadas ajustando sus valores en libros con el fin de que reflejen el valor razonable del instrumento de cobertura.
(f) Si las políticas contables relativas a las operaciones de cobertura, mantenidas por la empresa con anterioridad a la aplicación de esta Norma, han hecho que se difieran, como activos y pasivos, las pérdidas y ganancias de las coberturas sobre los flujos de efectivo, al principio del periodo en que se aplique por primera vez el Pronunciamiento, tales pérdidas y ganancias diferidas deberán ser objeto de reclasificación como componentes separados del patrimonio neto, siempre y cuando las operaciones correspondientes cumplan los criterios dados en el párrafo 142 y, en adelante, contabilizadas como se establece en los párrafos 160 a 162.
(g) Las transacciones que se hayan comenzado antes del comienzo del periodo contable en el que se aplique por primera vez esta Norma, no pueden ser objeto de señalamiento, de forma retrospectiva, como operaciones de cobertura.
(h) Si se hubiera emprendido una titulización, cesión u otra transacción que implique dar de baja un instrumento financiero, con anterioridad al comienzo del periodo contable en el que se aplique por primera vez esta Norma, no debe cambiarse la forma de contabilizar tal operación, de forma retrospectiva, para cumplir con las exigencias establecidas en esta Norma.
(i) Al comienzo del periodo contable en el que se aplique por primera vez esta Norma, la empresa debe clasificar los instrumentos financieros como de patrimonio neto o de pasivo, según lo establecido en el párrafo 11 del Pronunciamiento.
MODIFICACIONES DE OTRAS NORMAS INTERNACIONALES DE CONTABILIDAD ACTUALMENTE EN VIGOR
La presente Norma modifica otras Normas Internacionales de Contabilidad, actualmente en vigor, de la siguiente manera:
Modificaciones a la NIC 18
Esta Norma añade las siguientes palabras al final de la última frase del párrafo 11 de la NIC 18, Ingresos:
“ y de acuerdo con la NIC39, Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición”
Modificaciones a la NIC 21
En el volumen de Normas Internacionales de Contabilidad 1998 se ha procedido a incluir, antes del comienzo de la NIC 21, Efectos de las Variaciones en las Tasas de Cambio de las Divisas, algunos párrafos con guías relativas a la contabilización de las coberturas de riesgos. Estas guías proceden de la NIC 21 original, pero fueron eliminadas cuando se revisó esta Norma en 1993, suponiendo que se emitiría una nueva Norma sobre contabilización de las coberturas a lo largo de 1994. Puesto que la NIC 39 se ocupa ya de este tema, las guías citadas no se incluirán en sucesivos volúmenes de Normas.
Esta Norma modifica la última frase del párrafo 2 de la NIC 21, la cual queda redactada ahora como sigue:
“En la NIC 39, Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición, se tratan otros aspectos de la contabilización de las coberturas, incluyendo también los criterios para la utilización de la contabilidad especial prevista para las mismas”.
Esta Norma modifica la última frase del párrafo 14 de la NIC 21, la cual queda redactada ahora como sigue:
“En la NIC 39, Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición, se tratan otros aspectos de la contabilización de las coberturas, incluyendo también los criterios para la utilización de la contabilidad especial prevista para las mismas”.
Modificaciones a la NIC 25
Esta Norma deroga las partes de la NIC 25, Contabilización de las Inversiones Financieras, que tratan de la contabilización de las inversiones en acciones o en títulos representativos de la deuda, así como de otros instrumentos financieros. Las restantes partes de la NIC 25, que abordan la contabilización de las inversiones en terrenos, edificios y otros activos materiales e inmateriales, están siendo revisadas en la actualidad. El párrafo 3 de la NIC 25 contiene una lista de los tipos de inversiones financieras excluidas del alcance de la NIC 25, y es necesario añadir el siguiente apartado a tal lista:
(h) inversiones en activos financieros, a los que sea de aplicación la NIC 39, Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición.
Modificaciones a la NIC 27
Esta Norma modifica la última frase del párrafo 13 de la NIC 27, Estados Financieros Consolidados y Contabilización de las Inversiones en Subsidiarias, la cual queda redactada ahora como sigue:
“Tales subsidiarias deben ser tratadas contablemente como si fueran inversiones financieras, de acuerdo con lo establecido en la NIC 39, Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición”.
Esta Norma modifica también la primera frase del párrafo 24 de la NIC 27, con el fin de cambiar la referencia efectuada a la “NIC 25, Contabilización de las Inversiones Financieras”, que ahora se considerará hecha a la “NIC 39, Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición”.
Esta Norma modifica asimismo el párrafo 29 de la NIC 27, que ahora queda redactado de la siguiente manera:
29. En los estados financieros individuales de la controladora, las inversiones en subsidiarias que están incluidas en los estados consolidados deben ser:
(a) llevadas contablemente al costo;
(b) contabilizadas utilizando el método de la participación, según se describe en la NIC 28, Contabilización de las Inversiones en Empresas Asociadas, o bien
(c) tratadas contablemente como activos financieros disponibles para su venta, según se describe en la NIC 39, Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición.
Por último, esta Norma modifica el párrafo 30 de la NIC 27, que ahora queda redactado de la siguiente manera:
30. En los estados financieros individuales de la controladora, las inversiones en subsidiarias que se excluyan de los estados consolidados deben ser:
(a)  llevadas contablemente al costo;
(b) contabilizadas utilizando el método de la participación, según se describe en la NIC 28, Contabilización de las Inversiones en Empresas Asociadas, o bien
(c) tratadas contablemente como activos financieros disponibles para su venta, según se describe en la NIC 39, Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición.
Modificaciones a la NIC 28
Se elimina la frase “de acuerdo con lo establecido en la NIC 25, Contabilización de las Inversiones Financieras”, contenida en el párrafo 7 de la NIC 28, Contabilización de las Inversiones en Empresas Asociadas.
Esta Norma modifica el párrafo 12 de la NIC 28, que ahora queda redactado de la siguiente manera:
12. Las inversiones financieras en una empresa asociada, incluida en los estados financieros individuales de un inversor que, simultáneamente, presenta estados consolidados, y que se mantiene exclusivamente con vistas a su venta en un futuro próximo, deben ser:
(a) llevadas contablemente al costo;
(b) contabilizadas utilizando el método de la participación, según se describe en esta Norma, o bien
(c) tratadas contablemente como activos financieros disponibles para su venta, según se describe en la NIC 39, Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición.
Esta Norma modifica el párrafo 14 de la NIC 28, que ahora queda redactado de la siguiente manera:
14. Las inversiones financieras en asociadas, incluidas en los estados financieros de una empresa inversora que no emite estados financieros consolidados, deben ser:
(a) llevadas contablemente al costo;
(b) contabilizadas utilizando el método de la participación, según se describe en esta Norma, si este método de contabilización hubiera sido el apropiado en el caso de que la empresa inversora hubiera emitido estados consolidados, o bien
(c) tratadas contablemente como activos financieros disponibles para su venta o como activos financieros mantenidos para negociación, según las definiciones y descripciones de los métodos correspondientes de la NIC 39, Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición.
Modificaciones a la NIC 30
Esta Norma modifica los párrafos 24 y 25 de la NIC 30, Información a Relevar en los Estados Financieros de Bancos e Instituciones Financieras Similares, que ahora quedan redactados como sigue:
24. El banco debe dar información a revelar acerca de los valores razonables de cada clase o grupo de sus activos y pasivos de carácter financiero, tal y como se exige en la NIC 32, Instrumentos Financieros: Presentación e Información a Revelar, así como en la NIC 39, Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición.
25. En la NIC 39, Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición, se contemplan cuatro clases o grupos de activos financieros: préstamos y partidas a cobrar por la empresa, inversiones financieras que se mantienen hasta el vencimiento, activos financieros negociables y activos financieros mantenidos para su venta. El banco dará información a revelar sobre los valores razonables de sus activos financieros respetando, como mínimo, esta cuádruple clasificación.
Modificaciones a la NIC 31
Esta Norma modifica la primera frase del párrafo 35 de la NIC 31, Información Financiera de los Intereses en Negocios Conjuntos, que ahora queda redactada como sigue:
35. El copartícipe debe contabilizar los siguientes tipos de inversiones o bien al costo o de acuerdo con la NIC 39, Inversiones Financieras: Reconocimiento y Medición, y no como negocios conjuntos:
Esta Norma modifica también el párrafo 41 de la NIC 31, que ahora queda redactado de la siguiente manera:
42. El simple inversor en un negocio conjunto, que no posee control conjunto, debe recoger su participación en los estados consolidados de acuerdo con la NIC 39, Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición, o bien, si posee influencia significativa en la empresa coparticipada, de acuerdo con la NIC 28, Contabilización de las Inversiones en Empresas Asociadas. En los estados financieros individuales del inversor que emite también estados consolidados, estas inversiones pueden también ser llevadas contablemente al costo.
Modificaciones a la NIC 32
Esta Norma modifica la NIC 32, Instrumentos Financieros: Presentación e Información a Revelar, incluyendo la siguiente adición a la definición de instrumento financiero contenida en el párrafo 5 de la citada Norma:
Los contratos sobre mercancías, que dan a una cualquiera de las partes el derecho de liquidar la operación en efectivo o por medio de otro instrumento financiero cualquiera deben ser tratados contablemente como si fueran instrumentos financieros, con la excepción de los contratos de mercancías que: (a) se iniciaron, y todavía se continua, con la intención de cumplir con las exigencias impuestas por una venta, una compra o una utilización que la empresa espera, (b) desde su comienzo fueron señalados para tales propósitos, y (c) se espera liquidar mediante la entrega física de los bienes.
Esta Norma modifica la NIC 32, incluyendo la siguiente discusión sobre la definición de pasivo financiero contenida en el párrafo 5 de la citada Norma:
Una empresa puede tener una obligación contractual que puede liquidar bien por medio de pago con activos financieros o mediante la entrega de sus propias acciones. En tal caso, si el número de acciones propias exigidas para liquidar la obligación varia con los cambios en el valor razonable de las mismas, de manera que el valor razonable total de las acciones entregadas sea igual al importe de la obligación contractual a satisfacer, el tenedor de la obligación no está expuesto al riesgo de pérdidas o ganancias por fluctuaciones en el valor de las acciones. Tal obligación debe ser contabilizada como si fuera un pasivo financiero por parte de la empresa deudora.
En el párrafo 81 de la NIC 32, debe ser eliminada la frase “ajustado por los costos de transacción que pudieran ser incurridos para realizar la venta”.
En el párrafo 83 de la NIC 32, las palabras “se tienen en cuenta” deben ser reemplazadas por las siguientes: “no se tendrán en cuenta”.
Esta Norma, por último, modifica la NIC 32 añadiendo el siguiente subtítulo y el correspondiente párrafo, entre los numerados como 43 y 44:
Información a revelar acerca de las políticas de gestión del riesgo
43 A. La empresa debe describir los objetivos y políticas concernientes a la gestión de los riesgos financieros, incluyendo también su política respecto a la cobertura, desglosada para cada uno de los tipos principales de transacciones previstas para los que se utilice la contabilización de las coberturas.
Se elimina la primera frase del párrafo 52 de la NIC 32. La referencia de la segunda frase, referente a la NIC 1, Información a Revelar sobre Políticas Contables, debe cambiarse para hacer referencia a la NIC 1, Presentación de Estados Financieros.
Modificaciones a la NIC 38
Esta Norma modifica el párrafo 2(f) de la NIC 38, Activos Intangibles, reemplazando la referencia efectuada a la NIC 25, Contabilización de las Inversiones Financieras, por otra que aluda a la NIC 39, Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición. También se suprime la nota a pie de página número 1.

Fuente: http://IASB

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